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México despega
SUPLEMENTO PUBLICITARIO ESPECIAL
Un sector aeroespacial en pleno auge al sur de la frontera ofrece enormes oportunidades para los fabricantes de Estados Unidos y Canadá.
La manufactura aeroespacial en México ha cobrado auge en los últimos años con un estruendo tan fuerte como el de un jet.
México exportó productos de aviación con un valor de 1.3 mil millones dólares en 2007; en 2009, se espera esta cifra alcance los 4 mil millones de dólares, según Carlos Bello, director general de la Federación de la Industria Aeroespacial Mexicana (FEMIA). A principios de 2009, en el país alrededor de 200 compañías del sector aeroespacial operaban, que empleaban a casi 27,000 trabajadores. Las exportaciones aeroespaciales de México a Estados Unidos ascienden a más de 683 millones dólares en 2008.
El número de empresas del sector aeroespacial en México podría llegar a 1,000 en 2015, dijo Jean-Claude Bouche, un consultor aeroespacial senior del Instituto Tecnológico de Monterrey en México, citado en AINOnline. Para entonces, la industria podría emplear hasta 40,000 trabajadores y el espacio aéreo podría representar exportaciones a Estados Unidos por un valor de 12 mil millones de dólares.
En 2009, el Secretario de Economía de México informó que el 79 por ciento de las empresas aeroespaciales en México se dedicaban a la manufactura y el ensamblaje. El diez por ciento ofrecía servicios de ingeniería principalmente, y el 11 por ciento realizaba el mantenimiento, la reparación y la revisión (MRO, por sus siglas en inglés).
Las principales empresas del sector aeroespacial en el extranjero, así como sus proveedores, han establecido una presencia significativa en México. En 2008, por ejemplo, Bombardier Aerospace, con sede en Montreal, abrió una planta de manufactura en el Parque Aeroespacial de Querétaro, en el centro de México. Diseñada para construir arneses de cableado, fuselajes y controles de vuelo, la instalación se programó para emplear a 1,200 trabajadores de tiempo completo a finales de ese año.
Mientras que Bombardier aumentó la producción en esa fábrica, Cessna Aircraft y Hawker Beechcraft ya estaban construyendo subensamblajes para sus aviones de negocios en la ciudad de Chihuahua, después de haber trasladado el trabajo allí desde de Wichita, Kansas, en 2006. Aernnova, un proveedor de Boeing, Airbus, Embraer y otras empresas aeroespaciales, estaba construyendo una planta de 84 millones de dólares en Querétaro. Goodrich estaba construyendo una planta en Mexicali que haría los capós de motor para Boeing.
A principios de 2010, Safran SA, un fabricante francés de motores y partes cuyos clientes incluyen a Boeing y Airbus, abrió dos plantas nuevas en Querétaro. En ese momento, la compañía ya empleaba 3,000 trabajadores en México. Y Triumph Group, un fabricante de componentes y accesorios de aviones, anunció que invertirá 20 millones de dólares en un sitio nuevo de manufactura en Zacatecas.
Costos bajos, grandes incentivos
Entre los muchos atractivos de México que llaman la atención de las empresas del sector aeroespacial, el costo de mano de obra es un factor importante. Los trabajadores altamente cualificados de la industria aeroespacial mexicana ganan entre 5.80 y 7.80 dólares por hora. México es la opción de menor costo para las empresas estadounidenses que subcontratan manufactura en el extranjero, superando a India, China y Vietnam, según un informe publicado este año por AlixPartners.
Las compañías pueden enviar fácilmente productos y componentes a México desde sus plantas en Estados Unidos o Canadá para el ensamblado final o enviar productos terminados a los clientes en toda Norteamérica.
"Estamos hablando de horas y días, en vez de semanas, para el tránsito a Estados Unidos", comenta Jim Moore, vicepresidente de ventas para los mercados verticales aeroespacial, automotriz e industrial de Ryder Supply Chain Solutions. "Se puede enviar la mercancía en camión el jueves por la mañana y entregarla el lunes."
Una vez establecido el objetivo de considerar el espacio aéreo como un sector estratégico de crecimiento, el gobierno mexicano está haciendo todo lo posible para que el país sea un entorno atractivo para este sector. Uno de los incentivos más importantes es el sistema de maquila, que ha llevado a muchos fabricantes norteamericanos, de una variedad de industrias, a subcontratar su producción en México, un país cercano.
Las maquilas son fábricas que operan en las zonas de libre comercio. Las compañías importan materiales y equipo a esos lugares sin tener que pagar impuestos ni aranceles, luego vuelven a exportar los productos terminados. Con frecuencia, los productos fabricados son componentes que se envían a fábricas fuera de México para su ensamblado final en productos tales como aviones, automóviles y computadoras.
Pero incluso fuera de las zonas de maquila, las partes y los materiales que se usan en la manufactura aeroespacial disfrutan de un tratamiento arancelario especial, al entrar en el país libres de impuestos, asegura Ricardo Alvarez, director de desarrollo de negocios para los mercados verticales de los sectores aeroespacial, automotriz e industrial, de Ryder Supply Chain Solutions. "Además, el impuesto al valor agregado (IVA) es reembolsable después de cinco días a partir del proceso de importación", observa.
Los gobiernos federal y estatales de México han establecido una variedad de otros incentivos fiscales para la industria aeroespacial. De hecho, entre 2006 y 2008, una época en que México había eliminado los incentivos para muchos de los sectores de manufactura, mantuvo sus incentivos para el sector aeroespacial. Estos incentivos incluían subvenciones de capital para equipo, ayuda con la infraestructura, subvenciones para bienes raíces y el establecimiento de un Centro de Formación de Personal Técnico Aeronáutico en Querétaro.
FEMIA, una asociación de 48 fabricantes del sector aeroespacial que operan en México, trabaja con los gobiernos federal y estatales para promover los intereses de la industria. Uno de los objetivos de FEMIA es desarrollar un Plan Estratégico Nacional Aeroespacial.
Desarrollo de mano de obra
Más allá de los incentivos financieros, los fabricantes aeroespaciales descubren varias otras razones de peso para ubicar las instalaciones en México. Una de ellas es la mano de obra especializada. El país ha invertido recursos considerables en el desarrollo de un grupo de trabajadores altamente cualificados que incluyen ingenieros y técnicos para la industria.
En 2006, el estado de Querétaro estableció un programa aeroespacial en la Universidad Tecnológica de Querétaro (UTEQ). Los funcionarios de la universidad trabajaron con el gobierno de Quebec y con la Escuela de Comercio Aeroespacial de Montreal (EMAM, por sus siglas en inglés) para desarrollar un currículo de formación de técnicos para la instalación de Bombardier en ese estado. Aernnova México también ha utilizado a la UTEQ para capacitar a sus empleados.
Una segunda institución que se ha centrado en la industria es la Dirección General de Aeronáutica Civil de la Universidad de Querétaro, inaugurada en 2009. "La Universidad de Querétaro es la primera universidad en América Latina que se centró en el sector aeroespacial", comenta Alvarez. Ofrece carreras técnicas en áreas tales como mantenimiento y electricidad, así como la carrera de ingeniería aeroespacial.
El Instituto Tecnológico de Monterrey también ha desarrollado un programa de aviación prominente. Éste incluye cuatro centros regionales de investigación que trabajan con empresas del sector aeroespacial en la formación de técnicos. El Centro de Investigación de la Industria Aeroespacial del Instituto reúne a expertos que realizan investigaciones en áreas como la cadena de abastecimiento esbelta, la manufactura esbelta y el desarrollo de proveedores. Bajo otro programa, los estudiantes de ingeniería trabajan como becarios con fabricantes del sector aeroespacial y con frecuencia ocupan puestos en esas compañías.
En 2007, 14 instituciones académicas formaron el Consejo Mexicano de Educación Aeroespacial (COMEA). Este organismo estableció normas para la educación de técnicos e ingenieros aeronáuticos, eléctricos, mecánicos, de software y electrónicos que trabajan en la industria.
Certificación de seguridad simplificada
Otro factor que ha contribuido a estimular la industria aeroespacial en México es el Acuerdo Bilateral de Seguridad Aérea (BASA). Este acuerdo de 2007 con Estados Unidos ofrece una manera para que las empresas aeroespaciales que manufacturan en México certifiquen que sus diseños y componentes cumplen con las normas estadounidenses y las regulaciones de la Administración Federal de Aviación (FAA).
"Una vez establecido el BASA, la autoridad aeronáutica de México certifica partes, componentes, sistemas aeronáuticos e incluso aviones completos fabricados y ensamblados en México, diseñados para Estados Unidos y otros mercados", señala Venkat Ramasubramanian, consultor senior de ingeniería de la cadena de abastecimiento de Ryder. "BASA implica una reducción significativa de los costos, en particular para las compañías que importan partes y componentes que formarán sistemas o secciones de aviones."
Un atractivo final para las compañías del sector aeroespacial en México es el desarrollo de instalaciones adaptadas a las necesidades de la industria.
En Querétaro, por ejemplo, Bombardier es el arrendatario principal del desarrollo en el Parque Aeroespacial de Querétaro, un proyecto conjunto de los desarrolladores mexicanos Vesta, GE Real Estate y GE Capital Aviation Services (GECAS). Programado para englobar, posteriormente, dos millones de pies cuadrados de espacio de manufactura, el parque también cuenta ahora con Safran, General Electric, Snecma y Meggitt Aircraft Braking Systems como arrendatarios. La propiedad está junto al Aeropuerto Internacional de Querétaro, en el cual se encuentra el Centro de Formación de Personal Técnico Aeronáutico. Un segundo parque aeroespacial está en Zacatecas, con Triumph Group como su principal arrendatario.
Dificultades potenciales
Está claro que existen muchas razones de peso para que una empresa aeroespacial instale una planta de manufactura en México. Para lograr que la empresa tenga éxito, no obstante, una compañía necesita proceder con mucho cuidado. Así como ofrece muchas ventajas, la producción en México también plantea algunos retos importantes.
Actividad delictiva. Las historias sobre robo, contrabando y violencia en México son muy comunes en estos días. Un promedio de 1,500 secuestros de mercancías se registran en México cada año, según la empresa de seguridad de la cadena de FreightWatch International. Los empleados corporativos corruptos y los agentes de policía que cooperan con las bandas criminales hacen que este tipo de actividad sea especialmente difícil de controlar.
Más allá de vigilar sus propias mercancías, las compañías que transportan carga fuera de México necesitan tener cuidado con todo lo adicional que podría colarse con la carga oficial. Las drogas y otro tipo de contrabando, incluidos los inmigrantes ilegales, a veces se esconden en camiones que se dirigen a la frontera.
Si las autoridades encuentran que una carga se ha visto comprometida, ese descubrimiento podría retrasar el camión hasta 30 horas mientras los inspectores realizan una búsqueda completa. La violación también podría poner en peligro los antecedentes penales limpios del consignador, sometiendo las cargas futuras a largas búsquedas.
Documentación adecuada. El contrabando no es el único peligro que podría retrasar la carga en la frontera. Si el socio logístico de una compañía no maneja correctamente todos los detalles de su documentación y los trámites electrónicos, el envío podría quedar parado. Los problemas con los camiones per se, tales como las luces que no funcionan o los sellos que muestran signos de alteraciones, también pueden causar retrasos.
"Cruzar la frontera a México puede suponer un retraso de 30 a 48 horas, o incluso 72 horas si usted no se organiza", expone Moore. "Y empeora cada vez más."
Manufactura esbelta. La incertidumbre sobre los cruces fronterizos es de especial interés para los fabricantes aeroespaciales, muchos de los cuales han implementado programas de manufactura esbelta.
En la manufactura esbelta, a cada componente utilizado para construir un avión completo se le asigna un papel específico. Un avión 737, por ejemplo, podría tener 350,000 partes, cada una con un plan único y detallado para entregarla a la línea de producción justo a tiempo y presentar todas las partes en forma ergonómica al trabajador que las va a unir. "Es impresionante la cantidad de ingeniería, manejo de datos y sincronía que se requiere para 350,000 partes", afirma Moore.
Organizar la llegada de miles de piezas es un arte complejo. El fabricante debe poder rastrear el avance de cada componente. Los retrasos pueden causar estragos, por lo que no hay lugar para la incertidumbre en el movimiento de cualquier envío.
Desafíos iniciales
Aunque las tarifas de mano de obra y los incentivos del gobierno hacen de México una opción económica para la manufactura aeroespacial, a menudo es difícil para una compañía establecer una operación para controlar los costos iniciales. Si no se manejan en forma adecuada, los costos podrían cancelar las ventajas de la ubicación.
Por ejemplo, una planta de manufactura nueva podría no recibir suficientes materiales de entrada ni completar productos terminados suficientes para hacer envíos terrestres de carga completa. La alternativa, es decir el transporte de carga parcial (LTL), es más cara. "Si ellos no acuden a un proveedor de servicios logísticos tercero (3PL) y aprovechan los volúmenes que maneja el 3PL, los costos iniciales de logística serán demasiado altos", asegura Álvarez.
Un inicio de operaciones también requiere cierta flexibilidad. No todos los 3PL están preparados para manejar las operaciones de menor escala que una compañía realiza en un principio, y luego crecer poco a poco para manejar volúmenes más grandes a medida que la instalación alcanza la plena producción.
Tampoco todos los 3PL pueden ofrecer servicios en todas las regiones de México. Ningún proveedor de servicios individual cubre todo el país por sí solo. La cadena de abastecimiento podría requerir sociedades con empresas locales confiables que llenen los vacíos, por ejemplo al ofrecer servicios de carga aérea o ferry desde y hacia la punta de Baja California. "La selección, contratación y evaluación continua de su socio es fundamental", agrega Moore.
Según William McNeill, analista de investigación de AMR Research, "la seguridad, la responsabilidad, el cumplimiento y los costos deben manejarse de cerca. La colaboración con los socios de negocios, el aumento de las inversiones en TI para una mejor visibilidad en toda la cadena de abastecimiento y el uso de modelos y simulación puede ayudar a mitigar los riesgos inherentes al comercio global."
Para una empresa aeroespacial que opera en México, la clave para una operación exitosa es elegir el socio logístico correcto. Un proveedor de servicios con raíces profundas en México, una red de instalaciones sólida, buenas relaciones con los transportistas, tecnología sofisticada y una experiencia sin igual desde luego es una opción excelente. Si una empresa puede mostrar también años de experiencia atendiendo las necesidades de las empresas aeroespaciales en Norteamérica, la elección es aún más clara.
Los fabricantes han estado recurriendo a Ryder como un socio confiable en México desde 1994. Ryder realiza operaciones en todo México, en particular en el "Triángulo Dorado" delimitado por Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México, y en Ciudad Juárez y Baja California, zonas que abarcan gran parte de las actividades comerciales del país.
Con más de 600 camiones bajo su dirección, Ryder tiene capacidad para satisfacer una amplia variedad de necesidades de transporte transfronterizo, incluyendo servicios de distribución sin almacenamiento y consolidación diseñados para controlar los costos para sus clientes. "Cruzamos la frontera con México casi 3,000 veces por semana", dice Moore.
Expertos aeroespaciales
Ryder también tiene más de una década de experiencia sirviendo a la industria aeroespacial. La compañía ofrece una suite de servicios de planificación logística, adquisiciones y ejecución adaptados a la medida de las necesidades de clientes como Boeing, Northrop Grumman y General Electric Aviation. Cada año, Ryder maneja cerca de 700 millones de dólares en gastos de transporte para las empresas aeroespaciales y casi seis millones de envíos.
Algunas de las necesidades logísticas de la industria aeroespacial son muy particulares. "Se requiere un ensamblado muy inusual de formas y tamaños, velocidades y equipo único para hacer parte de este trabajo", advierte Moore. Ryder ha administrado envíos de todo tipo, desde trajes ara los astronautas del trasbordador espacial hasta fuselajes de aviones completos.
Aunque algunos de los requisitos de la logística aeronáutica son distintivos, otros aspectos tienen paralelos en la industria automotriz, un sector donde Ryder tiene mucha experiencia. "Fuimos el socio elegido de Toyota para lanzar su manufactura en Norteamérica en 1986", celebra Moore.
La experiencia de Ryder en la manufactura esbelta, desarrollada en la industria automotriz, se traduce bien en el mundo exigente de las industrias aeroespacial y de defensa. "Tomamos exactamente los mismos principios y los aplicamos a la fabricación de misiles, tanques, vehículos blindados, satélites, barcos y, por supuesto, aviones", sostiene Moore.
La infraestructura y tecnología logística que Ryder desarrolló por primera vez para servir a los OEM y a los proveedores de primer nivel del sector automotriz también aportan grandes ventajas a sus clientes aeroespaciales.
"Nuestra tecnología maneja un volumen enorme. Entregamos más de mil millones de partes por semana, con tiempos de llegada oportunos para cada parte en la línea de producción", dice Moore. "Hemos tomado todo eso, es decir los procesos y el capital de conocimiento, y en los últimos 10 años los hemos adaptado muy bien a las exigencias del negocio aeroespacial".
La infraestructura de Ryder en ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México, y su destreza sin par en la administración de envíos transfronterizos, promete un viaje sin complicaciones para las empresas del sector aeroespacial que transportan carga hacia y desde México. “Cualquiera que trate con nosotros en México obtiene tecnología y práctica en la cadena de abastecimiento de talla mundial junto con experiencia de campo en México”, comenta Moore.
Mantener la carga segura
"La seguridad es probablemente la mayor preocupación que los consignadores tienen al momento de operar en México, y muchos de ellos buscan socios 3PL que la proporcionen. ¿Cómo se minimiza el riesgo? Asegúrese de que su 3PL tiene una historia probada de operación en México y que ha hecho y sigue haciendo las inversiones necesarias en tecnología, expertos y procedimientos relacionados con la seguridad", comenta Adrián González, director del consejo ejecutivo de logística de ARC Advisory Group.
Las ventajas de trabajar con Ryder en México empiezan con la seguridad e integridad de las cargas de los clientes. "Tenemos patios de control y liberación en ambos lados de la frontera donde se hacen inspecciones de seguridad", dice Moore. "También contamos con inspecciones caninas en ambos lados. Y mantenemos una relación muy estrecha con todas las agencias gubernamentales encargadas de supervisar y regular el tráfico entre México y Estados Unidos".
Una vez que una carga sale del patio, Ryder utiliza la tecnología del sistema de posicionamiento global (GPS) y las comunicaciones por satélite para seguir su avance y responder rápidamente si algo sale mal. Cuando es necesario, Ryder asigna escoltas de seguridad a los camiones para asegurarse de que las cargas valiosas llegan a su destino sin problemas.
La compañía también emplea geocercas, una tecnología que traza una barrera virtual alrededor de la ruta de un vehículo. "Si el GPS indica que el vehículo se ha desviado de su ruta, el sistema envía una alarma para avisar que pudo haber ocurrido un robo", explica Bill Anderson, director del grupo de seguridad global de Ryder System, Inc. Ryder desarrolla un plan de seguridad para cada carga y asume toda la responsabilidad para llevarlo a cabo correctamente. Las normas de seguridad que ha desarrollado para su propio equipo y los conductores se aplican por igual a los transportistas socios de Ryder en México, y Ryder audita con regularidad las instalaciones para asegurarse de que los empleados cumplen con las reglas al pie de la letra.
"Un programa de seguridad bien planeado y ejecutado garantiza que usted está investigando los antecedentes y contratando personal cualificado", añade Moore. "Esto mantiene a los empleados, la propiedad y las operaciones seguros, y reduce los costos asociados con el producto perdido."
Velocidad transfronteriza
La reputación de Ryder como un administrador conciente de la seguridad de las cargas libres de contrabando es uno de los varios factores que ayudan a garantizar cruces transfronterizos sin complicaciones para sus clientes. Otros factores incluyen la capacidad de Ryder para transmitir notificaciones previas por vía electrónica a los agentes aduanales a medida que las cargas se dirigen hacia la frontera y su participación en programas de certificación como C-TPAT (Alianza de Aduanas y Empresariado contra el Terrorismo) y ACS (Alianza para el Comercio Seguro).
"Hemos desarrollado procesos, tecnologías y procedimientos de seguridad muy avanzados, de manera que nuestro tiempo de cruce fronterizo es de alrededor de una hora", sostiene Moore.
Los clientes de Ryder no sólo pueden esperar tiempos de tránsito cortos para entrar y salir de México, sino que además saben exactamente dónde están sus productos en cada paso del camino. "No importa si se trata de una paleta, un cajón o un camión completo. El cliente tiene la visibilidad a nivel del número de parte para cada movimiento y se le informa de cada excepción", agrega Álvarez.
Ese nivel de visibilidad viene de las capacidades de la Torre de Control de Ryder. Una torre de control es una operación centralizada que supervisa y coordina todos los envíos de principio a fin. "Tenemos un centro de 24 x 7 en Nuevo Laredo que vigila cada movimiento en México y a través de la frontera", afirma Moore. "Eso está respaldado por otra gran instalación de 24 x 7 en Dallas, una en Novi, Michigan, y otra en Shanghai, China."
Las operaciones de Ryder en México se traducen en oportunidades abundantes para sus clientes de reducir los costos de la cadena de abastecimiento. Incluso si un cliente necesita para mover una sola una paleta, se pueden aprovechar los volúmenes de Ryder para realizar economías de escala.
El transporte de mercancías con destino a México se consolida en camiones de carga completa en numerosos puntos de Estados Unidos y Canadá. "Movemos esos traileres a la frontera en Laredo o El Paso", explica Álvarez. "Nosotros controlamos toda la seguridad ahí. También manejamos el transporte de carga entre ciudades distantes desde la frontera a Querétaro, Nuevo León, Chihuahua o donde tenga que ir. Luego desconsolidamos y viajamos una corta distancia hasta donde se encuentra el cliente." Para la carga que se mueve hacia el norte desde México, el proceso inverso es similar.
La amplitud y profundidad de las operaciones de Ryder en México también son una buena noticia para las compañías aeroespaciales que están estableciendo operaciones en el país. "Hemos crecido en México hasta constituir una red lo suficientemente grande para poder ser flexibles en toda la fase de puesta en marcha de una operación y en todos los procesos hasta el funcionamiento completo", dice Moore.
Uno de los clientes del sector aeroespacial de Ryder, por ejemplo, inició recientemente la producción en sus nuevas instalaciones en México, no lejos de la frontera. "Acudieron a nosotros para que les ayudemos con la dotación de personal y, eventualmente, con los movimientos de entrada y salida de esa instalación", dice Moore. "Para nosotros, puede variar de una persona a varios cientos."
No hay un número mínimo de empleados, una cantidad mínima de espacio de almacén o un número mínimo de camiones que Ryder asigna a un cliente, y no hay límite inferior para los volúmenes de mercancías que maneja. "Podemos ser un socio flexible, fácil de trabajar", dice.
Vuelo suave
Dado que la industria aeroespacial de México sigue creciendo, más OEM y proveedores aterrizarán allí, atraídos por la mano de obra especializada del país, los bajos costos de manufactura, y los programas gubernamentales destinados a ayudarles a tener éxito. La manufactura en México plantea algunos retos serios, por supuesto. Las compañías que lanzan una empresa mal equipada pueden experimentar un vuelo turbulento.
Pero con el socio logístico adecuado, uno que comprenda la industria y sepa cómo mover carga a lo largo de la frontera de una manera eficiente, segura y económica, una empresa aeroespacial que aproveche las nuevas oportunidades en México puede esperar cruzar con seguridad y comodidad.
Maufactura aeroespacial en México
Valor de los productos de aviación exportados desde México
2007: $1.3 mil millones
2009: $4 mil millones+
Valor de las exportaciones aeroespaciales de México a Estados Unidos
2008: $683 millones
2015: $12 mil millones*
Número de empresas aeroespaciales en México
2009: 200
2015: 1,000*
Número de empleados aeroespaciales en México
2010: 27,000
2015: 40,000*
*proyectado
La mano de obra cualificada de México es un atractivo importante para los fabricantes que ubican sus instalaciones en el país.
Ryder México administra a más de 80 transportistas y 3,000 cruces fronterizos cada semana.
* AMR Research (recently acquired by Gartner, Inc.), AMR Research and American Shipper Investigate Mitigating Risk Through Global Trade Management, por William McNeill, Greg Aimi y Bob Kraus, 10 de febrero, 2010
Incentivos del gobierno disponibles para los fabricantes aeroespaciales en México
Importaciones libres de impuestos para la fabricación de partes y el mantenimiento, la reparación y la revisión (MRO) de componentes
Créditos de ingresos fiscales para proyectos de investigación y desarrollo, diseño de procesos y diseño de productos
Fondo de Ciencia y Tecnología para la I+D, desarrollo tecnológico o transferencia de tecnología
Programa de Apoyo para el Desarrollo de Empresas Nuevas
Subvenciones de la Secretaría de Economía para proyectos estratégicos
Deducción inmediata de la inversión de capital
Reducción de impuestos sobre la renta y programas de facilitación comercial para empresas orientadas a la exportación
Programas de apoyo a la formación de empleados
Incentivos estatales: la infraestructura, las reservas territoriales, los créditos sobre la propiedad y los impuestos de nómina
pie de foto 3
La elección de un 3PL que utilice el equipo de seguridad adecuado ayuda a minimizar el riesgo cuando se transporta mercancía en México.
Presencia de Ryder en México
Operaciones en México desde: 1994
Cuentas de clientes: 86
Oficinas centrales en México: Ciudad de México
Oficinas regionales: Guadalajara, Monterrey, Saltillo
Lugares: 32
Espacio de CD administrado: 2.2 millones de pies cuadrados
Transportistas bajo contrato: 80+
Vehículos dedicados de Ryder: 643
Cruces fronterizos administrados por año: aproximadamente 130,000
Certificaciones, estándares y procesos: operaciones de C-TPAT (Alianza de Aduanas y Empresariado contra el Terrorismo), certificación de la ACS (Alianza para el Comercio Seguro, transportistas mexicanos dedicados certificados por FAST (Comercio Libre y Seguro)
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