Oferta de sustentabilidad
El verde es el nuevo negro
Por Amy Roach Partridge
No es fácil ser (verde) pero, impulsados por las normas inminentes, la presión de los clientes y los mandatos de corporaciones tales como Wal-Mart, más y más compañías están escalando posiciones con sus esfuerzos de sustentabilidad de la cadena de abastecimiento.
Abril de 2007: El Centro de Innovación Social para la Escuela de Negocios de Stanford patrocina la conferencia “Cadenas de abastecimiento social y ambientalmente responsables”, que presenta un debate de los gigantes corporativos Starbucks, Wal-Mart, Disney, Gap, Timberland y Hewlett-Packard sobre sus esfuerzos para volver la cadena de abastecimiento más respetuosa del medio ambiente.
Septiembre de 2007: El primer evento de huella de carbono de Estados Unidos, “Medición y reducción de su huella de carbono”, se lleva a cabo en Chicago. Las empresas, que incluyen a Nestle, Aveda, Nike, Intel y Pepsi, están dispuestas a compartir su experiencia en la reducción de huellas de carbono a lo largo de la cadena de abastecimiento.
Octubre de 2007: La conferencia anual del Consejo de Profesionales en Administración de la Cadena de Abastecimiento (CSCMP, por sus siglas en inglés) en Philadelphia dedica una sesión entera a la sustentabilidad de la cadena de abastecimiento, presentando casos de estudio de cadenas de abastecimiento verdes de Herman Miller, Whirlpool, Campbell Soup y Stonyfield Farm.
Desde luego, el movimiento verde ha alcanzado al sector logístico. Los profesionales de la cadena de abastecimiento de todas las industrias actuales tienen la tarea de ayudar a sus compañías a mejorar la sustentabilidad de la cadena de abastecimiento y volverse más respetuoso del medio ambiente. Desde la reducción de huellas de carbono a la modernización de los almacenes y la reducción al mínimo de las rutas de transporte, volver verde la cadena de abastecimiento ya no es un movimiento adicional sino más bien una parte integral de los planes estratégicos de muchas compañías.
“La llegada de la sustentabilidad, al igual que la amenaza de productos japoneses de bajo precio y mala calidad que trajo consigo la crisis energética de la década de 1970 o 1980, ha llevado a la administración de la cadena de abastecimiento hacia el centro de atención de las empresas”, comenta Tim Minahan, vicepresidente senior de marketing para Procuri, un proveedor de soluciones de administración del abastecimiento con sede en Atlanta que ayuda a las compañías a lograr metas de sustentabilidad interna.
De hecho, los anuncios por TV y en revistas de compañías que promocionan sus compromisos ambientales e iniciativas empresariales respecto a la sustentabilidad se están volviendo comunes. Entre las empresas Fortune 100 de América, 21 han publicado informes de sustentabilidad, 44 han publicado informes de responsabilidad social empresarial y 63 mantienen páginas web dedicadas a la sustentabilidad o al medio ambiente, de acuerdo con el Centro de Administración Logística de la Universidad de Nevada, en Reno.
Una nueva inquietud
La cadena de abastecimiento está en las primeras etapas de su maquillaje verde. “De muchas maneras, la sustentabilidad de la cadena de abastecimiento sigue siendo un área emergente”, asegura Adrian Gonzalez, quien presidió la sesión de sustentabilidad en la conferencia de CSCMP y es director del consejo de ejecutivos de logística del ARC Advisory Group con sede en Dedham, Massachussets. “Muchas compañías están apenas comenzando a involucrarse en los esfuerzos de sustentabilidad. Están desarrollando sus planes y tratando de darse una idea de lo que están haciendo otros.”
Para muchas compañías que planean esfuerzos de sustentabilidad, el costo es la pregunta inminente: ¿Podremos cumplir con nuestras metas al mismo tiempo que mantenemos el verde que constituye lo esencial? ¿Los clientes pagarán más por nuestros productos porque no dañan el medio ambiente? ¿Los esfuerzos de sustentabilidad valen la pena a largo plazo?
El costo puede ser un obstáculo en el camino, a veces es difícil para las empresas mantener un equilibrio entre hacer lo que es bueno para el planeta y hacer lo que es bueno para la compañía.
“Las compañías saben que lo ‘correcto’ es desde un punto de vista ambiental, pero operamos en una economía impulsada por los consumidores”, comenta Gonzalez. “Las empresas están orientadas y estructuradas para ser rentables, pero algunas estrategias respetuosas del medio ambiente contradicen eso”, explica Gonzalez.
Sin embargo, un número cada vez mayor de compañías consideran a la sustentabilidad y a la rentabilidad como metas mutuas. Con frecuencia adoptan iniciativas de la cadena de abastecimiento verde como parte de una estrategia mayor para tomar en cuenta la sustentabilidad en planes de negocio prácticos que ayuden al medio ambiente y contribuyen al crecimiento y éxito de la compañía.
“Parte de la sustentabilidad es sustentar a la compañía. Si no podemos hacer dinero, no podremos ser respetuosos del medio ambiente”, asegura Drew Schramm, vicepresidente senior de abastecimiento global y calidad para el fabricante de muebles Herman Miller, con sede en Zeeland, Michigan.
Para Herman Miller, ser respetuosos significa sopesar meticulosamente la reducción de gastos contra las metas de sustentabilidad. Aun cuando la compañía dejó pasar la oportunidad de ahorrar $2.4 millones al reemplazar los componentes de metal en uno de sus cubículos con PVC debido al efecto perjudicial en el medio ambiente, no siempre eligió la ruta verde.
“A veces no podemos hacer los cambios que queremos en el medio ambiente porque esto significa un aumento en los que los clientes no están dispuestos a pagar”, plantea Schramm. “Es un malabarismo.”
Muchas iniciativas que las compañías ya han implementado en nombre de la eficiencia de la cadena de abastecimiento puede traducirse en esfuerzos de sustentabilidad, facilitando el volverse verde. Para ayudar a reducir los costos y aumentar la confiabilidad en el transporte, por ejemplo, muchas compañías han implementado sistemas de administración del transporte (TMS) para minimizar el número de rutas y consolidar los envíos en cargas completas.
“Las compañías han estado optimizando el transporte durante años para ahorrar dinero, pero desde una perspectiva verde, menos camiones en la carretera también es equivale a menos consumo de combustible y emisiones de CO2 más bajas”, agrega Gonzalez.
Los esfuerzos de sustentabilidad de la cadena de abastecimiento a veces devuelven el favor, ya que los cambios que hacen las empresas bajo la bandera de volverse verdes pueden ayudar a reducir los costos y mejorar el balance final.
“Si una compañía reduce su huella de carbono, usa menos recursos y menos energía, así que a la larga reduce los costos”, explica Curtis Greve, vicepresidente ejecutivo de GENCO, un proveedor de logística tercero con sede en Pittsburgh, Pennsylvania.
El programa de reciclaje y reutilización único de GENCO ayuda a las compañías a reducir el desperdicio y obtener ganancias ya sea del reciclaje o de la reventa de productos obsoletos. El año pasado GENCO, en beneficio de sus clientes, recicló 17 toneladas de papel para oficina, más de 300,000 paletas, 4.2 millones de libras de plástico y 6.6 millones de libras de metal. La compañía también vendió aproximadamente $1.4 mil millones de mercancía original al por menor en el mercado secundario.
“Mantener el producto en el flujo comercial es una buena manera de reciclar y suprimir los costos de eliminación del desperdicio”, aclara Greve.
La reducción de gastos, no obstante, rara vez es la principal motivación detrás de los esfuerzos de la sustentabilidad empresarial. Varios factores son los que impulsan las cadenas de abastecimiento más verdes:
= El efecto Wal-Mart. “El impulsor más grande de la sustentabilidad en la cadena de abastecimiento es Wal-Mart”, afirma Greve. El distribuidor encabeza la responsabilidad con su compromiso de gastar $500 millones en esfuerzos de sustentabilidad. En un famoso discurso donde introdujo su programa “Sustentabilidad 360” en 2005, el presidente de Wal-Mart Lee Scott se comprometió a tres objetivos principales: abastecerse 100 por ciento de energía renovable, crear cero desperdicios y vender productos que preservan el medio ambiente.
En específico, Wal-Mart se ha comprometido con reducir las necesidades energéticas de todos las tiendas existentes 20 por ciento para 2009, las emisiones totales de CO2 25 por ciento para 2012 y el empacado a lo largo de su cadena de abastecimiento global un cinco por ciento para 2013.
Como los profesionales de la cadena de abastecimiento saben bien, cualquier esfuerzo de Wal-Mart termina siendo un esfuerzo de sus proveedores. Un buen ejemplo: en febrero de 2007, Wal-Mart implementó una tarjeta de puntuación para evaluar las prácticas de empacado de los proveedores con base en medidas específicas que incluyen emisión de gases invernadero/CO2 por tonelada de producción, proporción producto/paquete, utilización de cubos y cantidad de contenido reciclado. La tarjeta de puntuación se extendió a más de 60,000 proveedores globales de Wal-Mart como parte de un periodo de prueba de tres años, y en febrero de 2008, el minorista usará la tarjeta de puntuación de empacado para medir a toda su cadena de abastecimiento.
“La implicación para la comunidad empresarial más amplia es enrome”, comenta Minahan de Procuri. “Si la historia es un indicador, la estrategia de sustentabilidad de Wal-Mart probablemente estimule a los proveedores y a otras compañías a desarrollar, fabricar y contratar de una manera más responsable tanto social como ambientalmente.”
Normas. Aun cuando las compañías estadounidenses no enfrentan todavía una conformidad con las normas a nivel nacional en lo que se refiere a normas ambientales y de sustentabilidad, muchos en la industria dicen que sólo es cuestión de tiempo. Las normas en Europa, como la Directiva de Restricción de Sustancias Peligrosas, que pone freno al uso de ciertos químicos dañinos para el medio ambiente, y la Directiva de Desperdicio de Equipo Electrónico y Eléctrico, que vuelve responsables a los fabricantes de aparatos electrónicos de facilitar la eliminación segura de la maquinaria usada, ya están en pleno desarrollo, afectando a las compañías estadounidenses que venden productos en Europa.
Más cerca de casa, el presidente Bush ha propuesto restringir el uso de gasolina en Estados Unidos un 20 por ciento durante la próxima década y está pidiendo a las empresas que usen fuentes de energía más sustentables. Mientras tanto, las principales corporaciones como DuPont y General Electric están presionando para que haya límites obligatorios de emisiones de CO2 y se desarrollen y adopten fuentes de energía sustentables adicionales.
¿Por qué las compañías presionan voluntariamente para que haya restricciones? Algunos expertos sostienen que las compañías pueden evitar una intervención del gobierno más estricta al ser proactivas. “En la actualidad los gerentes de la cadena de abastecimiento necesitan tomar acciones para adoptar prácticas responsables ambiental y socialmente, antes de que se vean obligadas a hacerlo el día de mañana”, asegura Minahan.
Greve de GENCO está de acuerdo: “Si esperamos, el gobierno saldrá con una solución que terminará costándonos a todos. Las compañías dicen, ‘¿Por qué no tomamos la delantera y dejamos que las agencias reguladoras nos sigan?’”
En los ámbitos estatal y local de Estados Unidos, muchas leyes ambientales que impactan directamente a la cadena de abastecimiento ya han sido aprobadas. Por ejemplo, El Consejo de Recursos Aéreos de California ha promulgado normas de contaminación del aire, que incluyen un propuesta reciente para reducir el impacto de la contaminación por el equipo de manejo de carga y motores auxiliares de los barcos en los puertos del estado, que están entre las más estrictas de Estados Unidos. Las compañías como Herman Miller han llegado a considerar estas regulaciones como un costo adicional de hacer negocios.
“Para cumplir, teníamos que crear áreas de trabajo libres de formaldehído. Puede costarnos varios cientos de miles de dólares, pero predecimos que el mismo tipo de leyes surgirán en otros estados, así que el esfuerzo vale la pena”, concluye Schramm.
= Precios de combustible en aumento. Con los costos del petróleo rondando los $100 por barril y el flujo natural de la cadena de abastecimiento siendo lo que es, colocar la mercancía en un camión y transportarla largas distancias a las tiendas u otros canales de distribución, los esfuerzos para minimizar el impacto de los costos de combustible en aumento se vuelven centrales en muchas compañías. Ya sea que estén más interesadas en salvar al planeta o salvar su estructura de costos, las compañías se están dando cuenta de que la reducción de su huella de carbono puede ayudar a bajar los costos de combustible.
Muchas empresas están recurriendo a vehículos que ahorran combustible o fuentes alternas como el biodesel para ayudar a reducir los costos de energía y estimular la sustentabilidad.
UPS, por ejemplo, opera una flota grande de combustible alternativo, que incluye más 1,500 vehículos que funcionan con gas natural comprimido, gas natural licuado, propano, celdas de combustible de hidrógeno, y vehículos eléctricos e híbridos. Y los camiones de entrega OptiFleet E700 de FedEx, que comenzaron a operar en 2004, usan un tercio menos de combustible que sus otros vehículos de entrega.
= Presión de los consumidores e inversionistas. Tal vez ninguna entidad tiene más impacto en los esfuerzos ambientales que los clientes que pueden apoyar o boicotear directamente a las compañías cuyas políticas les agradan o desagradan. “Los clientes pueden hacer que las compañías cambien al hablar con sus bolsillos”, advierte Gonzalez de ARC.
Esta tendencia ética también se está abriendo paso hacia la arena de la inversión, con consecuencias interesantes para las operaciones de la cadena de abastecimiento.
Por ejemplo, un grupo de inversión grande notificó a Campbell’s que podría vender sus acciones si los esfuerzos de sustentabilidad de la compañía de sopas no se alineaban con sus criterios de inversión socialmente responsables, de acuerdo con Robert Shober, director de ingeniería de infraestructura y programas ambientales de Campbell’s.
Tomar medidas
¿Qué pueden hacer las compañías para responder a estos impulsores de la sustentabilidad y actuar como buenos ciudadanos corporativos al mismo tiempo que incrementan las ganancias y mantienen a los productos moviéndose realmente a lo largo de toda la cadena de abastecimiento? “Empiece por identificar maneras de eliminar el desperdicio, el exceso de empacado y el transporte”, aconseja Minahan de Procuri. “Esto disminuye la huella de carbono y también reduce los costos.”
Kellogg’s, un cliente de Procuri, por ejemplo, ha implementado sistemas y procedimiento de administración de la energía, que incluyen el uso de sistemas de recuperación de calor, en todas sus plantas. El gigante de cereal y alimentos recicla 80 por ciento de su desperdicio, incluyendo la conversión de desperdicio de alimentos en comida para animales. Kellogg’s también practica el ahorro de agua y es enérgico respecto a los programas de reciclaje y reducción de empacado, asegura Minahan.
Desarrollar lineamientos de responsabilidad ambiental y social, incorporarlos a las prácticas empresariales y llevarlos a la base de abastecimiento es crucial para el éxito de los programas de sustentabilidad de la cadena de abastecimiento. Además, lograr la aprobación de los ejecutivos de nivel C puede ayudar a que estos esfuerzos se concreten y se resalte su importancia constante dentro de la empresa, observa Minahan.
Estos son algunos ejemplos específicos de los procedimientos, estrategias y prácticas que las compañías están adoptando para impulsar la sustentabilidad de la cadena de abastecimiento:
= Diseño para el medio ambiente. Muchas compañías han encontrado que la construcción de una cadena de abastecimiento respetuosa del medio ambiente empieza mucho antes de que sus productos lleguen al departamento de logística. “Para verdaderamente tener un impacto duradero, las compañías se dan cuenta que deben replantear sus procesos e incluir la sustentabilidad de principio a fin”, comenta Gonzalez.
La creación de productos y operaciones de la cadena de abastecimiento con la sustentabilidad en mente es el objetivo del protocolo de Diseño para el Medio Ambiente (DfE, por sus siglas en inglés) de Herman Miller. Para desarrollar el DfE, Herman Miller se asoció con McDonough Braungart Design Chemistry (MBDC), con sede en Charlottesville, Virginia, mejor conocido por su filosofía innovadora “cradle-to-cradle” (de la cuna a la cuna) para la eliminación del desperdicio y el diseño de productos y servicios con base en patrones encontrados en la naturaleza. MBDC realizó un análisis químico detallado de los productos de Herman Miller y ayudó a desarrollar formas de eliminar los productos químicos “dañinos” de sus productos, comenta Schramm.
La silla Mirra de la compañía fue el primer producto en tener un diseño completamente bajo el protocolo cradle-to-cradle. Está hecha sin PVC, de un material 42 por ciento reciclado y su diseño permite un desmontaje fácil, se desarma en 10 segundos o menos.
“Originalmente, la estructura de sustentación de la silla tenía una varilla de metal incrustada para darle rigidez, pero el metal incrustado dentro del plástico no permitía el desmontaje. Así que desarrollamos una nueva estructura de plástico con mayor rigidez que no tenía metal incrustado y podía desmontarse fácilmente”, observa Schramm. “Terminó costando menos, siendo un mejor producto y es menos dañina para el medio ambiente.”
El diseño con la sustentabilidad en mente también se extiende a los proveedores y empleados de Herman Miller. El Plan de Calidad de los Proveedores (SQP, por sus siglas en inglés) de la compañía evalúa a sus 80 proveedores principales con base en siete categorías, una de las cuales es la capacidad para cooperar con las iniciativas DfE.
“Entre más puntos obtengan los proveedores en el SQP, más probable será que hagamos negocios con ellos, así que están motivados a cumplir”, explica Schramm. Internamente, los directores de Herman Miller se encargan de una variedad de proyectos DfE, que pueden representar de 10 a 20 por ciento de su evaluación de desempeño. Asimismo, la compañía mantiene un Equipo de Acción para la Calidad Ambiental, un grupo interdisciplinario de empleados que se reúne cada trimestre para planear la acción de la empresa respecto a temas ambientales, la construcción verde, la calidad del aire y otros temas de sustentabilidad.
= Empacado responsable. Los profesionales de la cadena de abastecimiento siempre se han preocupado por los productos contenidos dentro de cajas, pero recientemente han prestando más atención a las cajas per se. Al usar materiales de empacado sustentable y eliminar elementos de desperdicio, muchas compañías están descubriendo que el empacado respetuoso del medio ambiente también tiene sentido para los negocios.
El gigante de las computadoras Hewlett-Packard (HP), reconocido por sus esfuerzos en esta arena, desarrolló el programa Bulk Pack, detallado en el informe reciente El Valor de lo Verde de AMR Research, que presenta un caso de estudio de las estrategias de responsabilidad social y ambiental de Hewlett-Packard en la cadena de abastecimiento.
Con el objetivo de reducir el desperdicio de paquetes, el esfuerzo Bulk Pack coloca múltiples unidades de productos en una sola caja de cartón grande reutilizable. El método reduce los costos de recepción, inventario y uso en un 73 por ciento, al mismo tiempo que elimina el 75 por ciento de los costos de eliminación del desperdicio. Una sola paleta de cajas de cartón empacadas individualmente (cubiertos de mesa, en este ejemplo) comprende 24 unidades, mientras que en el Bulk Pack caben 32 unidades con mejor seguridad y rastreo de artículos, observan Kevin O’Marah y Eric Karofsky, autores del informe.
El productor líder de bebidas alcohólicas Diageo también es un defensor de los esfuerzos de empacado responsable. Para ayudar a cumplir su objetivo de lograr un estatus de carbono neutral dentro de los cinco años siguientes, la compañía usa empacado sustentable y respetuoso del medio ambiente, comenta Michael Eaton, director de adquisiciones, vino chateau y vino del estado.
“Siempre buscamos activamente materiales de empacado menos costosos y más sustentables como botellas, etiquetas, tapas, cajas corrugadas y materiales de punto de venta”, asegura.
La compañía también usa una gran cantidad de vidrio reciclado para sus botellas, y de estos esfuerzos no sólo obtiene un impacto esencial sino también sensiblero. “Como compañía de productos de consumo que toma en cuenta la opinión del consumidor, presionamos por un servicio de mensajería empresarial y ambientalmente responsable. No queremos que la gente tenga una opinión negativa de nuestros productos”, añade.
= Diseño de red. Los fabricantes, distribuidores y otras compañías para quienes la estrategia de la cadena de abastecimiento es una parte crucial de los negocios invierten mucho tiempo y esfuerzo en determinar dónde ubicar los cetros de distribución, las oficinas y las instalaciones de manufactura. Conocido como diseño de red, este análisis estratégico toma en consideración de dónde viene la demanda, dónde se localizan los clientes y cómo se equilibran los costos de transporte con los costos de inventario basados en la demanda.
Actualmente, los profesionales de la cadena de abastecimiento están empezando a incluir sustentabilidad en la combinación del diseño de red, y los vendedores de software como iLog, i2 e Infor ofrecen soluciones que toman en cuenta aspectos de la sustentabilidad cuando realizan el análisis del diseño de red.
“Las compañías que buscan reducir su huella de carbono pueden optar, siempre y cuando tenga sentido desde una perspectiva general, por construir una instalación en una ubicación diferente que podrían haber considerado en el pasado”, afirma Gonzalez de ARC. Traer productos de países de bajo costo, por ejemplo, con frecuencia reduce los costos en el lado de la producción, pero a la larga puede acarrear gastos de sustentabilidad prohibitivos.
Como Schramm de Herman Miller advierte, “Con frecuencia podemos ahorrar de 15 a 20 por ciento al traer materiales de China, pero una vez lo que evaluamos con precisión, encontramos que la compensación de las emisiones de carbono costará más de lo que ahorramos.”
Es poco probable que una compañía optimice su red actualmente sólo sobre su huella de carbono, plantea Gonzalez, pero al entender el equilibrio entre medio ambiente y costo, las compañías pueden tomar decisiones diferentes y evitar que se diseñen restricciones de sustentabilidad directamente en sus redes.
= Revisiones de los centros de distribución. Con sus tamaños enormes y su propensión al uso de electricidad las 24 horas del día, los centros de distribución pueden ser una fuente primaria de desperdicio en la cadena de abastecimiento. Pero como ocurre con otros esfuerzos de sustentabilidad, los operadores de almacenes se dan cuenta de que pueden lograr beneficios tanto ambientales como operativos al volver verdes sus centros de distribución.
Al igual que con las soluciones TMS, los sistemas de administración de almacenes (WMS), que muchas compañías ya están usando para mejorar la eficiencia, también juegan un papel en la sustentabilidad. El uso de un WMS puede ayudar a las compañías a maximizar la eficiencia de los procesos de transporte y manejo, aumentar el flujo a través de los mismos, lograr niveles más altos de distribución sin almacenamiento e incluso reducir el uso de carretillas elevadoras al disminuir el número de habilidades necesarias para mover el producto, todo lo cual ayuda a reducir el consumo de energía.
Las compañías también pueden hacer cambios en los edificios y procesos de los almacenes, tanto internos como externos, para atenuar el impacto ambiental. Como ejemplos están la implementación de sensores de movimiento en las luces para ahorrar energía; la instalación de paneles solares para hacer funcionar todas o parte de las operaciones del CD; el uso de carretillas elevadoras que funcionan con celdas de combustible de hidrógeno; el cambio a paletas reutilizables, y la implementación de RFID, tecnologías basadas en voz y otras interfaces electrónicas que ayudan a reducir el consumo de papel y el desperdicio.
RECOMPENSAS VERDES
Finalmente, ya sea que las compañías opten por poner a punto toda su cadena de abastecimiento en nombre de la sustentabilidad o empiecen con mejoras pequeñas para reducir sus huellas de carbono, es probable que sus esfuerzos hagan una diferencia positiva. La buena noticia es que los beneficios morales inherentes de sustentar al planeta y proteger los recursos naturales no están en total desacuerdo con la construcción de una cadena de abastecimiento y una empresa sustentables y rentables. Sin importar que las motive un cliente grande como Wal-Mart, las normas gubernamentales inminentes, la aportación de los clientes o un deseo de reducir los costos de combustible, es probable que las compañías que buscan mejorar la sustentabilidad de la cadena de abastecimiento sean recompensadas al final.
Beneficios del Diseño para el Medio Ambiente
Objetivo de ingeniería |
Impacto ambiental |
Reducción de costos |
Reducción en partes, tamaño del producto, peso |
Menos desperdicio de productos obsoletos, menos consumo de energía |
Costos más bajos de materiales directos, mayores rendimientos de producción, gasto logístico menor |
Eficiencia energética |
Efecto invernadero reducido, menor dependencia en la energía |
Gasto menor de operación del ciclo de vida para el usuario final |
Mayor solidez
del producto |
Mayor duración del servicio, menos desperdicio de material para los vertederos |
Costo total de propiedad más bajo para el usuario final, costos de transporte y manipulación más bajos |
Selección de materiales de empacado |
Flujo reducido de materiales destinados al vertedero |
Costos de logística más bajos |
Desarrollo
de Bulk pack |
Flujo reducido de materiales destinados al vertedero
|
Costos de logística más bajos |
Diseño
para reciclaje |
Flujo reducido de materiales destinados al vertedero; consumo reducido de materias primas |
Costos de devolución por inconformidad más bajos, costos de manejo de materiales más bajos, costos de conversión de manufactura más bajos |
Diseño para
el desmontaje |
Mayor probabilidad de un desmantelamiento y reciclaje adecuados en vez de triturar |
Costos de reciclaje más bajos |
Fuente: AMR Research |
Fuente: AMR Research
Hewlett-Packard es reconocido por sus esfuerzos de sustentabilidad. El gigante de las computadoras trabaja para minimizar su impacto ambiental al reducir el desperdicio de manufactura, usar menos materiales peligrosos y inspeccionar si las instalaciones de los proveedores cumplen con los objetivos verdes.
Benefactores
empresariales.
La conferencia “Cadenas de abastecimiento social y ambientalmente responsables” de la Escuela de Negocios de Stanford que se llevó a cabo en abril, algunos de las compañías más reconocidas del mundo empresarial resaltaron los resultados proyectados de sus diversos esfuerzos de sustentabilidad. Las estadísticas siguientes son impresionantes:
En 2007, HP eliminará 30,000 pies cúbicos de empacado de computadoras en poliestireno y más de seis millones de libras de empacado en PVC de su negocio de impresoras de inyección de tinta. La compañía también reducirá su huella de carbono 20 por ciento para 2010.
El fabricante de ropa y calzado Timberland dice que logrará una neutralidad de carbono en todas sus instalaciones de producción y venta al por menor para 2010. La compañía ha decidido utilizar fuentes de energía renovables, usar técnicas de construcción verde y compensar las emisiones de carbono al plantar árboles en regiones ecuatoriales donde la vegetación absorbe más rápidamente el carbono.
El gigante del calzado Nike decidió retirar un compuesto tóxico de su tecnología básica para amortiguar el impacto “Air”. La innovación ambiental hizo más que reducir el desperdicio. Fue fundamental para una opción avanzada que permitió a los diseñadores insertar Air de suela completa en su nuevo modelo, el AirMax 360.
Para garantizar a sus 500,000 agricultores un salario mínimo y conservar a sus empleados calificados, Starbucks paga a sus agricultores 42 por ciento más que el precio básico que se suele pagar por el grano de café arábigo. La compañía también ha creado estándares comerciales justos que superan los estándares del gobierno y contrata auditores independientes para verificar la compatibilidad.
Fuente: AMR Research
Fortune 100 +Sustentabilidad
De las empresas Fortune 100, 21 han publicado informes de sustentabilidad, 44 han publicado informes de responsabilidad social empresarial y 63 mantienen páginas web dedicadas a la sustentabilidad o al medio ambiente. 35 Treinta y cinco compañías se listan en el Índice de Sustentabilidad Dow Jones.
EL TRANSPORTE VERDE GANA TERRENO
De todas las facetas de la cadena de abastecimiento, tal vez el transporte sea el más difícil de aplicarle el lavado verde. Al enviar miles de paquetes todos los días, las empresas emiten cantidades enormes de carbono hacia la atmósfera. Pero las compañías que se dedican al transporte de productos desde el punto de origen hasta su destino no pueden dejar de transportar productos.
Las compañías que buscan volver el transporte respetuoso del medio ambiente han centrado su atención en el transporte de carbono neutral. Ahora hay una variedad de programas dirigidos a proporcionar maneras de compensar el carbono emitido a la atmósfera mediante el transporte. TransGroup Worldwide Logistics, con sede en Seattle, por ejemplo, ofrece su programa TransNeutral que permite a los consignadores volver verdes sus envíos nacionales. El proveedor de logística tercero usa un cálculo basado en el peso para determinar la cantidad de CO2 emitido por cada envío; luego ayuda a compensar ese CO2 contribuyendo a programas de reducción de la emisión a través de Chicago Climate Exchange. La compañía también permite a los consignadores monitorear dichas compensaciones al enviar “informes de los esfuerzos verdes” que detallan los resultados.
Otra opción, orientada hacia los minoristas en línea, ShipGreen. La nueva compañía, lanzada en septiembre de 2007, permite a los distribuidores web ofrecer a sus compradores el servicio de cálculo y compensación de emisiones de carbono creadas por cada producto enviado. Mediante un algoritmo único desarrollado por los ingenieros de Berkeley de la Universidad de California, ShipGreen considera el peso de cada artículo así como la distancia y el modo de transporte, lo que ayuda a los clientes a reducir la huella de carbono de cada compra.
Los minoristas instalan un módulo ShipGreen en su sitio y, durante el cierre de su operación, los compradores pueden ver la cantidad de CO2 que crea el envío de su pedido. De esta manera, los clientes pueden decidir añadir a su compra una inversión en su opción de proyectos de compensación de carbono tales como energía hidroeléctrica, parques eólicos y reforestación. Los puntos de bajo precio vuelven atractiva esta proposición para los compradores: el envío de una televisión de 50 pulgadas por camión desde Chicago a San Francisco genera 35 libras de CO2, and y le cuesta al comprador sólo 49 centavos invertir en compensaciones de las emisiones de carbono para equilibrar el impacto en el calentamiento global de enviar la TV, de acuerdo con el algoritmo de ShipGreen.
Dado que las compañías enfrentan una presión cada vez mayor por reducir su impacto en el planeta, se espera que los programas de transporte carbono neutral aumenten y se extiendan. “Espero que llegue el día cuando el transporte verde se vuelva la regla en vez de la excepción”, comenta Jason Sperling, cofundador y director general de ShipGreen.
La silla Mirra de Herman Miller se ajusta bien a los esfuerzos de sustentabilidad de la compañía. Hecha de 42 materiales reciclados, las partes sin PVC de la silla pueden desmontarse en 10 segundos o menos.
Ya sea que las compañías opten por poner a punto toda su cadena de abastecimiento en nombre de la sustentabilidad o que empiecen con pequeñas mejoras para reducir sus huellas de carbono, es probable que sus esfuerzos hagan un diferencia positiva.
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