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PANEL DE DISCUSIÓN ILM

Retos y desafíos en Norteamérica


 


NAFTA y NASCO, sin duda, han dejado manifiesto el interés de Norteamérica por alinear esfuerzos y vincular entidades en aras de mejorar la eficiencia comercial y el flujo de mercancías entre Canadá, Estados Unidos y México. No obstante ello, pese a casi dos décadas de esfuerzos, los desafíos y retos que este objetivo les presenta siguen llevándoles a la mesa del diálogo, en busca de soluciones y acuerdos. En el contexto de la pasada Conferencia NASCO -realizada en Québec, Canadá-, Inbound Logistics México convocó a distinguidos representantes de entidades involucradas en el desarrollo y desempeño del Súper Corredor Norteamericano, para conversar sobre tres temas en particular: Seguridad, mejores prácticas para los cruces fronterizos e infraestructura. ¿Qué opinaron al respecto?

 
 

PARTICIPANTES:

John Austin
Leeison Inc.

Francisco Martinez
NASCO

John Spacek
Province of Manitoba

Andy Horosko
Province of Manitoba

Gustavo Zentner
INTERPOC

William Dre
Dore Associates

Yvan Morin
Industries Mailhot Inc.

Jean Couture
Province of Québec

Claudia Avila
AMPIP

Jorge Acevedo
Guanajuato Puerto Interior

Stephen Pratte
Province of Manitoba

Jorge Luis Chávez
NASCO México

Guillermo Chávez
Meridian

Leslie Hulse
ProLogis

Mariana Perrilliat
IGS, Industrial Global Solutions

Antonio Ruíz Galindo
IGS, Industrial Global Solutions

Juan Pablo Arroyuelo
Fidelity Mexico

Guillermo Almazo
Inbound Logistics México

     
 

Seguridad

Con respecto al tema de la seguridad, dos fueron las necesidades específicas planteadas. Una, la referente a aquella requerida en los cruces fronterizos entre los tres países; y otra, la referente a la visibilidad que el flujo de mercancías demanda a lo largo del corredor. Con respecto a la primera, ciertamente los problemas entre México y Estados Unidos son mayores a lo que existentes entre este último y Canadá, pero aún cuando el panorama se muestra complejo, por los muchos problemas intermedios a resolver, la tecnología es el coadyuvante estratégico que hará la diferencia hoy en día y a la que NASCO habrá de apostar sus esfuerzos en lo sucesivo.

Sin duda, el tema de la seguridad es un problema presente en los tres países, aunque en diferente grado, y la manera más eficiente de abordarlo es la prevención, la cual implica el intercambio de información veraz, confiable y completa; pero, ¿cómo lograrlo? Ciertamente nunca podremos erradicar el riesgo por completo, pero sí reducirlo considerablemente. A diferencia de Europa, Norteamérica sigue conformada por tres países distintos, con reglas y leyes diferentes, pero con la capacidad para estandarizar procesos e intercambios. Certificar la seguridad no es nada sencillo, pero entre el rastreo que nos permite realizar la tecnología GPS y RFID, así como una información compartida, podremos avanzar considerablemente. No se trata de relajar normas, sino de hacerlas más transparentes y eficientes. No se trata de pelearnos entre países o entre estados, sino de tener una actitud mucho más abierta a la cooperación. Sin duda hay puntos fronterizos álgidos tanto en la frontera canadiense como en la mexicana, y sus gobiernos tendrán que sentarse a buscar soluciones, pues las fronteras norteamericanas no van a desaparecer como ha sucedido en Europa. Los tres gobiernos tendrán que aprender a administrar riesgos y ser más eficientes que paranoicos, pues de lo contrario seguiremos sobrereaccionando, enfocándonos en tramitologías absurdas que lo único que consiguen es entorpecer el flujo de mercancías.

Mejores prácticas

Tal como sucede en casa, la peor práctica será pelearse con los vecinos, pues para los involucrados resulta demasiado doloroso, incómodo e inconveniente. Sin duda, entenderlo es un buen principio.

La implementación de corredores para el flujo certificado deberá seguir constituyendo una de las prácticas importantes en los siguientes años, como los abiertos en el puerto de Halifax, Vancouver, Québec y Ontario. Encuentros como éste también deberán continuarse, pues se hace necesario sentarnos a la mesa y entender los problemas de consignadores, transportistas y gobiernos, con respecto a los corredores. Ministros importantes de los tres gobiernos de las áreas de seguridad fronteriza, medio ambiente, transporte y relaciones internacionales son los que tienen el poder para facilitar o bloquear los flujos del corredor, debido a sus reglas o la inequidad de aplicación de éstas entre los tres países. Al tener a los sectores gubernamentales y privados de los tres países sentados a la mesa, podemos alinear estos procesos, tal como lo hicieran en su momento Manitoba y Québec, y ahora Ontario.

Ahora, con los problemas que recientemente hemos vivido por la crisis y el alza de combustibles, muchas empresas regresarán a América. Sabemos que México tiene personal altamente calificado y, por consiguiente, una oportunidad para capitalizar el hecho y convertirlo en riqueza, pero ciertamente preocupa mucho, a Estados Unidos y Canadá, el flujo de mercancías dentro del territorio mexicano, debido a los problemas de seguridad comentados ampliamente, así como la cantidad de problemas a los que se enfrentan estadounidenses y canadienses al tratar de cruzar mercancías del lado americano al mexicano, pues dicen tener que justificar casi cada tuerca y tornillo de los equipos que exportan. En la mesa señalaron acabar de tener una experiencia, llevando un embarque a Guanajuato. “La mercancía se detuvo en Laredo, y no pudimos entrar a México, sino hasta tres días después”, dijeron. “Quince personas estuvieron trabajando en ello, desviando tiempo, recursos y atención a actividades no contempladas. ¿Acaso no habrá una mejor manera de hacerlo? ¡Estamos en medio de una recesión! Deberíamos encontrar formas para facilitar el movimiento de la carga.”

Los mexicanos, por su parte, manifestaron estar esperanzados en que las cosas cambien tras la visita del Presidente Obama a México, dado que durante mucho tiempo Estados Unidos no mostró interés en colaborar con estandarizar procesos en la frontera con México. En este aspecto específico, parecen no haberse superado viejos problemas históricos, los cuales se suman a las recientes diferencias evidenciadas a partir de los problemas suscitados por el narcotráfico y los migrantes indocumentados. Con Obama se abre una nueva posibilidad. Si bien para México, Estados Unidos ha sido su socio principal, para este último no lo ha sido el primero. Obama parece haber entendido la necesidad de darle importancia a México para resolver problemas internos de su propio país. La estandarización de procesos y la seguridad fronteriza son, sin duda, problemas de ambos países, no sólo de México. “Estados Unidos y Canadá tienen un acuerdo para facilitar el despacho aduanal. Tal vez puedan asesorarnos para cambiar la relación que tenemos en frontera con Estados Unidos”, señalaron los mexicanos. “Sin duda, la experiencia de Canadá con Estados Unidos en asuntos aduanales es un buen ejemplo de buenas prácticas entre los dos países y podría ser una guía para México. Quizá éste deba ser el siguiente paso, el que México trabaje con Canadá en aras de mejorar el flujo comercial a México, pues si bien Canadá y México quieren hacer muchas cosas juntos, siempre nos topamos con Estados Unidos en medio. Finalmente nos conviene a ambos países.”

Estados Unidos y Canadá comparten inspecciones en almacenes, por ejemplo, para hacer una especie de certificación que posteriormente ayude en los procedimientos aduanales, pero en el caso de México, la soberanía, quizá mal entendida o sobredimensionada, impide este tipo de prácticas, expusieron los representantes canadienses y norteamericanos sentados a la mesa. Es como un problema psicológico que tendría que superarse para poder tener un esquema similar en lugares estratégicos como Guanajuato, Monterrey u otras regiones industriales, desde donde parten productos hacia Estados Unidos y Canadá. Al respecto, los representantes mexicanos contestaron: “Guanajuato ha empezado a abrirse en ese sentido y otros estados están también cambiando su actitud al respecto. De hecho ya tenemos instalaciones aduanales de Estados Unidos dentro de territorio mexicano, pero ¿acaso estaría Estados Unidos dispuesto a tener instalaciones aduanales de México en su territorio?”

Ciertamente han habido muchas circunstancias que a lo largo del tiempo han contaminado la posibilidad de estandarizar procesos en la frontera entre México y Estados Unidos –acuerdos injustos, un comercio ineficiente, la inmigración, la inequidad en los tratados, entre otros- por lo que lo único de lo que pueden valerse actualmente, según señalaron, es de la tecnología, mientras logran superar estos otros problemas.

Cambio de época

Como mucho se ha dicho, no vivimos en una época de cambios, sino en un cambio de época. Durante décadas Canadá, Estados Unidos y México se han defendido mucho ante la idea de conformar un bloque económico o comercial al estilo del actualmente conformado por Europa. Las circunstancias históricas son diferentes entre un continente y otro, no obstante ello, la globalización nos ha puesto de frente retos y desafíos que sólo formando alianzas de apoyo pueden superarse. Entonces, ¿qué haremos? ¿Seguiremos discutiendo nuestras diferencias evidenciando arrogancias no convenientes? ¿No sería mejor que Canadá y Estados Unidos ayudaran a México? ¿No sería mejor que México se abriera a recibir esa ayuda?

“El mundo ha cambiado y tenemos que tomar una decisión”, dijeron los mexicanos, “el mundo nunca va a ser el mismo otra vez, tenemos que buscar nuevas formas y es mejor buscarlas juntos. Otras áreas del mundo están unidas, como la comunidad europea, donde la unificación de moneda, por ejemplo, ha dado mucha flexibilidad. Norteamérica no tiene una misma moneda y es difícil vislumbrar la posibilidad de tenerla, pero tiene ventajas inigualadas por otras regiones del mundo, por lo que se hace urgente encontrar nuevos caminos juntos. Si lo hacemos con una visión sustentable, tendremos entonces una oportunidad de crecimiento de largo plazo, pero si nuestra visión es oportunista, entonces tendremos una oportunidad de corto plazo, la cual durará lo que tarde en reinventarse China u otra nación o bloque.”

Ciertamente, revolucionar a Norteamérica es difícil, pero sí podemos, por lo menos, mejorar los cruces fronterizos. Para tal efecto, NASCO es la entidad adecuada, para promover con las instancias necesarias su reorganización. “De hecho, ya lo hicimos en el corredor Québec-Ontario, creando lo que llamamos Despacho Aduanal Más Allá de las Fronteras”, comentaron los representantes del Súper Corredor. “El futuro está aquí y el tema es la colaboración”, puntualizaron. “Todos los aquí sentados formamos parte de la cadena de valor de Norteamérica –desarrolladores inmobiliarios, financieros, gobiernos, empresarios…- todos estamos interrelacionados, por lo que todos somos parte del cambio y no podemos permitir que unos vean por encima del hombro a otros.”

Infraestructura sistémica

Dado que uno de los grandes desafíos que tiene México es el desarrollo de infraestructura, NASCO se pronunció interesado en tener un acercamiento con Banobras, buscando apoyos. NASCO se ha vuelto una especie de consultor o asesor de los representantes internos de México, para el desarrollo logístico. En este sentido, la asociación ha ratificado que sus prioridades para los próximos tiempos serán tanto las aduanas como la infraestructura. “Nos vamos a enfocar en esos problemas. Hay otras cosas que debemos hacer, pero estas dos son las más importantes”, señalaron sus representantes. Al respecto, consideraron necesario puntualizar su enfoque, pues al referirse a desarrollo de infraestructura no lo hacen pensando únicamente en carreteras, sino en parques industriales o puertos internos también, así como corredores ferroviarios, aeropuertos y tecnología que faciliten la conectividad, pues si de flujo de mercancías se trata, una carretera no es suficiente, por lo que su punto de vista al respecto descansa en la idea de una infraestructura equilibrada, bien planeada.

En este sentido, la representación de los parques industriales privados en México señaló el interés de sus agremiados por cuidar el equilibrio que gobiernos municipales, estatales y federal logren al facilitar el desarrollo de parques y puertos internos, pues la idea de desarrollar una economía de escala para las regiones, y no sólo una zona de paso hacia Estados Unidos, obliga considerar a los parques industriales como parte del desarrollo de infraestructura nacional.

Tanto la Secretaría de Economía como la de Comunicaciones y Transportes en México han estado haciendo tareas importantes en aras de mejorar la conectividad logística del país y ofrecer mejores facilidades a la industria nacional y extranjera, y aunque los resultados no se aprecien mucho por Canadá y Estados Unidos, en México sí se puede apreciar el avance que en la materia se ha tenido, comentaron los mexicanos, quienes se mostraron interesados en conocer qué están haciendo sus vecinos en materia de infraestructura.

Canadá, por su parte, respondiendo a la solicitud mexicana, puntualizó las acciones que realiza en el Puerto Central de Winnipeg. “El Puerto Central, no sólo es un centro logístico que integra a los sectores empresarial, gubernamental, a las cámaras de comercio y a los líderes de negocios de Manitoba, sino que forma parte de un plan bien estructurado para lograr una mejora logística sustancial en Manitoba. ¿Qué ventajas tenemos? 20,000 acres; un aeropuerto de acceso las 24 horas del día, un importante aeropuerto para la distribución aérea canadiense; aranceles al transporte coordinados con la ciudad de Winnipeg; un sistema carretero de primer nivel, que da servicio de conectividad a nuestras provincias vecinas, para transportar productos hacia y desde el Este del país. Actualmente estamos en diálogo con el estado de Dakota del Norte con la idea de colaborar con Aduanas y Protección Fronteriza, pues es necesario romper con algunas barreras que también obstaculizan el flujo comercial en esta zona. Este punto fronterizo genera 1.7 millones de dólares en comercio, más del 20 por ciento de ese comercio proviene de nuestras provincias vecinas. Hoy nos estamos concentrando en esta parte de la frontera con Estados Unidos, pues por el momento no podemos abarcar la frontera completa.”

¿Y qué hay de la especialización? Quizá la infraestructura no sea suficiente si no se cuenta con la especialización a lo largo del corredor. ¿NASCO seguirá siendo un corredor de manufactura o de tecnología? Sin duda, enfocar el corredor hacia una industria en particular pudiera agregar valor a la cadena que se gesta a lo largo del mismo. En México, el sector automotriz, el electrónico y recientemente el aéreo, han venido siendo los que mayormente se encuentran presentes a lo largo del corredor, ¿Podríamos beneficiar a estas industrias buscando especializarlo?

Hay ciertas industrias que claramente han crecido más o son más estratégicas en los tres países de Norteamérica. Lo maravilloso es que los tres países son grandes en diferentes cosas. Costa Rica, por ejemplo, es un país muy pequeño, pero es el tercer país en microchips y microsistemas en el mundo, se ha esforzado por especializarse de una manera estratégica, encontrando con ello una ventaja competitiva global. El que Canadá, Estados Unidos y México sean tan grandes y diversos puede ser un arma de dos filos, pues por un lado permite optar por muchos sectores, pero por otro, facilita la dispersión de esfuerzos. Al respecto, los expertos convocados comentaron que si bien en México, Canadá y Estados Unidos no se puede encontrar un sector dorado, sí se puede buscar la especialización por regiones. A medida que México, por ejemplo, se vaya especializando en un nicho, estado por estado, promoverá una competencia regional mucho más saludable. “Creo que necesitamos enfocarnos en nuestras habilidades y fortalezas”, dijeron los mexicanos. No obstante ello, hubo quien opinó que antes de la especialización habría que pensar en mejorar otras competencias sin perder de vista lo que otras regiones del mundo están haciendo para mejorar su competitividad. No podemos confiarnos de nuestra posición geográfica nuevamente y creer que estamos en el centro, se dijo. Sudamérica, por medio del Consejo de Sudamérica de Ventaja Competitiva, está trabajando en la integración, la estandarización, así como en la operatividad eficiente de sus corporaciones, por lo que no debemos dejar de esforzarnos por mejorar nuestras competencias, buscando una especialización.

Sin embargo, el mundo se está moviendo por medio de bloques, el bloque europeo, el bloque latinoamericano, el bloque norteamericano, el bloque asiático... ¿Cómo nos están viendo los chinos, los europeos y los latinoamericanos? Latinoamérica está tratando de entrar en estos mercados. El mercado estadounidense es muy importante, pero si consideramos que somos la población de Estados Unidos, más la población de Canadá, más la población de México, conformamos un mercado muy interesante, para el resto del mundo, como bloque. ¿Cuáles son, entonces, los retos?

Sin duda, una mayor seguridad; mejores prácticas; mejor infraestructura, incluyendo un mejor enfoque, por medio de la especialización; pero sobretodo, una mejora actitud que promueva mejores relaciones de negocios entre los tres países. Actitud (Querer) + Aptitud (Poder) = Productividad (Hacer).

 

 
     
     
     
     
     
     


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