| |
A. Leal: ¿Cuál fue su experiencia a lo largo del 2009?
C. Godínez: Al ser nosotros una empresa de transporte terrestre internacional, estuvimos siempre muy atentos al desempeño de las economías, y definitivamente el 2009 fue la culminación de una tendencia que ya observábamos desde el 2007: la contracción y reducción en algunos sectores. Ésta se fue incrementando, hasta que finalmente terminó de rebotar este año. En general, pudimos sobrevivir la crisis siguiendo estrategias diversas. Muchos sectores se consolidaron, aunque ciertamente otros no lo lograron. Aproximadamente el 6 por ciento de la flota de transporte terrestre total de Estados Unidos ya está fuera del mercado, lo cual significa miles de camiones y operadores en pérdida. Antes los bancos tomaban estos camiones -dado que los transportistas normalmente los sacaban con un crédito o en arrendamiento-, ahora los bancos no los toman porque ya no los pueden vender o colocar en el mercado. Además, las grandes líneas proveedoras de camiones tuvieron pérdidas impresionantes a lo largo del año, lo cual generó una consolidación interesante de la industria. Sin duda ha sido el año de los compradores, los cuales han aprovechado tarifas que nunca antes vimos en el mercado. Los flujos de mercancías en toda Norteamérica bajaron alrededor de un 25 por ciento. Todos los modos de transporte se vieron afectados, aunque surgieron oportunidades para el LTL o el ferroviario, poniéndonos de frente desafíos interesantes. Más clientes buscaron el servicio intermodal, tanto por costos como por seguridad, pues ciertamente el transporte ferroviario, por ejemplo, ofrece mejores garantías que el transporte carretero.
Para el próximo año esperamos un efecto positivo tras la crisis, muchos de los proyectos que de pronto se detuvieron ante la incertidumbre, ahora se están aprobando para arrancarse en el primer semestre; no obstante ello, creo que la siguiente mitad del año va a ser todavía un poco complicada, no tan mala como la de 2009, pero seguramente a los niveles del 2008; y para finales de 2010 veremos una recuperación mucho más importante.
J. Chávez: En Meridian estábamos por comenzar obras en el desarrollo que tenemos en la frontera. Nosotros estábamos en un proceso de construcción al iniciarse el año, mismo que tuvimos que posponer ocho meses por la situación. Sin embargo, vemos un gran momento de oportunidad para nosotros en 2010, sobretodo por la industria y la zona donde estamos. Como ustedes saben, Puerto Laredo es de las fronteras más dinámicas, donde uno de nuestros principales clientes son los 3PL. Las empresas que manejan la carga de operaciones en naves representan para nosotros un punto de oportunidad, pues empresas muy grandes europeas están buscando colocarse en México. También hay empresas de transporte intermodal que están desarrollando espacios logísticos y el concepto de zona franca les agrega valor en la parte de mejoramiento de costos en el cruce fronterizo. Meridian está empezando el 2010 con un plan de inversiones fuerte, 40 millones de dólares en dos naves de 25 mil metros cuadrados cada una, las cuales estamos haciendo muy flexibles, de tal forma que podamos tener un operador por nave o cuatro operadores de 5 mil metros cuadrados cada uno. A esta flexibilidad estamos agregando tecnologías sustentables que permitirán ahorros en un mediano plazo.
A. De la Sancha: Nosotros, como 3PL, somos el reflejo del comportamiento del mercado. Tal como decía Carlos, venimos arrastrando un ajuste de costos y precios, desde que se empezó a modificar el tipo de cambio en el dólar. La seguridad también fue un tema muy importante para el transporte este año, pues al contraerse el mercado e incrementarse la crisis económica, aumenta la inseguridad en el país, reflejándose en el transporte de las mercancías. Nuestro gobierno se ha enfocado mucho en el tema de los cárteles de la droga, sin embargo el tema de la inseguridad en las carreteras no se ha atendido debidamente. Sin duda, éste es uno de los grandes pendientes que se quedan para el siguiente año. También hemos visto que los clientes han tratado de eficientar más el manejo de sus inventarios, cambiando los modos de transporte. Efectivamente muchos se han movido hacia el transporte multimodal, sin embargo las navieras sí se han visto afectadas ante la tendencia de disminuir los inventarios en tránsito. Probablemente la tendencia siga siendo la misma para el próximo año. En México hemos visto también una oferta mucho mayor de transporte, por la evidente reducción de demanda.
M. Rivero Del Paso: Dado que en el despacho atendemos los asuntos jurídicos y legales que los clientes tienen en materia logística, observamos que el mercado aprendió en 2009 a ser más precavido y a ser mucho más consciente. Uno de los factores que al principio de año provocó gran escándalo fue la suspensión del programa piloto para el transporte transfronterizo. Nosotros estuvimos muy metidos en este tema, porque tenemos clientes tanto mexicanos como americanos que estaban interesados en participar en el programa. Éste inició y funcionó unos cuantos meses, tan solo para que a mediados de año fuera suspendido. México tomó las medidas de replaneación que consideró pertinentes, pero fueron muy controvertidas, y hasta el día de hoy la SCT no ha retomado el tema ni ha hecho pública la información sobre si va a renovar el programa o no. Si se retomara en el 2010, como debe de ser ante las obligaciones adquiridas entre Estados Unidos y México con el Tratado de Libre Comercio, tal vez se abra una nueva oportunidad que pueda beneficiar al transporte entre los dos países.
E. Guillaumin: El sistema ferroviario mexicano tampoco fue un caso de excepción, nos bajaron de un 25 a un 30 por ciento los volúmenes de carga. La afectación de algunos sectores como el automotriz nos impactó en cuatro líneas: en la importación de chatarra de Brownsville para las plantas acereras, en la de plancha terminado hacia las plantas automotrices, en la distribución intermodal de autopartes, y en la transportación del vehículo terminado. Estos fueron los primeros indicios de una desaceleración de la economía mexicana y empezamos a tener mucha mayor demora de trenes. Observamos cómo el mercado reaccionó haciendo ajustes, buscando economizar o buscando un mejor inventario, como mencionó Areli, pero también observamos cómo incrementó la inseguridad. Todos están informados sobre lo sucedido en Celaya, por ejemplo, donde 500 personas robaron los granos que transportaba el ferrocarril, en una zona de completa ingobernabilidad. El ejército tuvo que retirarse por los niveles de violencia con los que actuaron estos delincuentes, que no son familias con hambre, sino bandas organizadas. Sin duda, esto se refleja en el cliente, pues ahora tenemos más de 1400 personas de seguridad -prácticamente el 25 por ciento de nuestro personal-, el cual nos cuesta; costo que lamentablemente tenemos que trasladar al cliente. En una perspectiva de competitividad, el elemento seguridad afecta gravemente lo que pudiéramos estar haciendo en otros sectores. Si el gobierno no trabaja en este tema, uno de los pilares básicos de la constitución de un estado, no podemos avanzar. Esperamos que las tendencias sigan marcando una reindustrialización en América Latina, vemos muchas plantas regresar de Asia a América, aunque no necesariamente a México. Tenemos que hacer, en ese sentido, una fuerte labor todos, tanto gobiernos como sector privado, para que éstas se vengan a México y podamos reactivar la economía el próximo año. Me parece que el gobierno ha hecho un buen trabajo, pero necesitamos todavía acciones más agresivas para crear las condiciones adecuadas para el cambio.
R. Reyes: Partiendo de la base de que todos los que estamos aquí tenemos en común la responsabilidad del manejo de mercancías, ya sea como importadores, exportadores, transportistas o administradores de inventarios, pudimos apreciar este año que, ante la baja del volumen de mercancías, todos debimos hacer un alto para identificar los puntos donde podíamos optimizar la logística. A mí me gusta la palabra optimizar en particular, porque no significa precisamente irnos a más o a menos, sino estar en el punto exacto para lograr la competitividad, otra palabra que no podemos descuidar. Todos los que estamos aquí tenemos que estar cuidando todos los días la competitividad de la empresa para la que trabajamos y nuestros clientes. Si no somos competitivos, entonces viene, como consecuencia de ello, la afectación. La baja de volumen en el flujo de mercancías nos obligó a agilizar el movimiento de las mismas, pues tuvimos que responder más rápido a las necesidades de nuestros clientes. Creo que en la medida en la que somos capaces de ser flexibles, en esa misma medida podemos ser exitosos. Por primera vez hubo ofertas de servicio de transporte en el último trimestre del año, normalmente para septiembre u octubre se acababa el servicio de transporte disponible para nuestro país, este es el primer año que estuvo disponible, consecuencia de una sobreoferta y, por consiguiente, hay una mejora en los costos. Sin embargo, no podemos darnos el lujo de acabar con la gallina de los huevos de oro, tenemos que pensar en el futuro, y cuando vemos el futuro tenemos que preparar la plataforma, para que cuando se reactive la economía podamos satisfacer esas necesidades. En la medida en que aprovechemos este tiempo para hacer los ajustes pertinentes, seremos exitosos en el 2010 y años posteriores. La economía tiene que volver a crecer, no sabemos cuando, pero debemos estar preparados. Ahora, por ejemplo, ya podemos hablar de un servicio multimodal útil. No porque no existiera antes, sino porque la infraestructura no nos permitía manejarlo de una manera eficiente; claro, el costo era más bajo antes, pero el tiempo que dilataba en llegar a destino era mayor, y cuando hablamos de competitividad y no llegamos con los clientes, no importa si nos regalan el servicio. Sin duda hubo necesidad de trabajar en una optimización. Ahora bien, lamentablemente hablar de seguridad en México es hablar de riesgo, por lo que hoy es tiempo de reunirnos y trabajar en equipo junto con el gobierno.
A. Leal: ¿Cuáles son los riesgos que vislumbran para el 2010, además del tema de la seguridad?
C. Godínez: Creo que el tema fiscal es un tema de alto riesgo. Tenemos un Frankestein gravando a los mismos contribuyentes y generando ciertas distorsiones en el mercado. Hemos entendido que hay ciertas exenciones para el sector del autotransporte, lo cual no es malo, creo que hay que promover incentivos para el sector productivo, pero nos dejan al sector ferroviario con una carga injusta, pues tenemos que pagar esos impuestos cuando nosotros no utilizamos las carreteras. En realidad no se trata de evitar, sino de crear incentivos. En logística o intermodal, si uno tiene costos y otro no, difícilmente podrá hacerse una planeación integral, generando distorsiones en el mercado. Sabemos que la parte fiscal es importante per-sé, pero cuando las reglas de juego no son claras, difícilmente te puedes preparar. Sin duda, el tema fiscal es algo que está afectando seriamente al sector ferroviario y que lo seguirá haciendo el año que viene.
J. Chávez: Si bien la iniciativa privada es responsable de optimizar sus costos y eficientar sus operaciones, el gobierno debe proporcionar una política de estado viable, para ser competitivos ante un mercado cada vez más global. Ciertamente muchas empresas están regresando de Asia a América por varios factores, uno de los más importantes es el tema del petróleo, pero otro de los factores que en Asia está alejando a las empresas es el tema de seguridad jurídica y el de impuestos, entre otros. A México le están ganando la oportunidad otros países latinoamericanos que sí tienen una política de estado mucho más atractiva para las inversiones extranjeras, como Brasil, por ejemplo. El tema de los recintos fiscalizados es otro tema al que México no le ha entrado con toda responsabilidad y prontitud y que a otros países les está dando ventajas competitivas. Sin duda, tenemos que repensar las cosas para reposicionarnos. México debe tener esa sensibilidad y visión global.
A. Leal: ¿Cómo intervino la American Chamber ante el gobierno a lo largo del 2009?
A. De Gyves: Nosotros, como voz de las empresas asociadas, hemos tenido acercamientos con el gobierno en 2009, de los cuales el primero tuvo que ver con la entrega de un documento sobre seguridad ante el robo y daño a mercancías, y donde el sector ferroviario hizo unas recomendaciones muy interesantes. Este documento se le presentó al Ejecutivo, y afortunadamente se va a su segunda edición con el Comité de Seguridad. Por el momento, la Cámara está haciendo trabajos de vinculación, y los temas en los que estamos vinculados son seguridad, logística y comercio, y donde intervienen instancias específicas como aduanas, frontera México-EU y el sector transporte. La Cámara se acerca al gobierno con documentos bien fundamentados sobre los cuales hacemos seguimientos. Primero lo hacemos a modo de petición, donde nosotros exponemos lo que nos gustaría tener o recibir como Cámara, y después un segundo documento donde exponemos lo que México necesita. Los socios han solicitado tratar, cada vez más, temas sobre cómo mejorar la competitividad del país, pero a la vez presentando proyectos tangibles, como lo fue la elaboración del Manual de Logística, con el cual la Cámara contribuyó al ordenamiento.
A. Leal: ¿Consideran ustedes que entramos al 2010 en un contexto de menor incertidumbre?
C. Godínez: Ciertamente tenemos en México muchos temas pendientes a trabajar, para poner el nivel competitivo a tono con el resto del mundo, y su dilación, sin duda, nos pone frente a un escenario de incertidumbre. Un ejemplo de ello es la lentitud con la que se están trabajando las reformas de estado. Para mí el mayor riesgo es que hay muchos buenos intentos -muy loables todos-, para vincular los esfuerzos de la iniciativa privada con los de gobierno, pero aunque ciertamente éste escucha, nos queda la duda sobre qué tanto hace con la retroalimentación que recibe. Creo que el mayor riesgo es que no nos pongamos de acuerdo en temas fundamentales, y que sigan habiendo muchos esfuerzos individuales desde las diferentes cámaras y asociaciones, pero sin lograr concretar nada para tener una proyección como país, independientemente del gobierno o partido que esté en el poder. Definitivamente urge un plan nacional de desarrollo, pues cierto es que Brasil y Chile nos están ganando el mercado.
M. Rivero Del Paso: Al final del día, esta incertidumbre económica, jurídica y política va en detrimento de los proveedores de servicios, los vendedores, los clientes, sin llevarnos a otra cosa que no sea perder un lugar de posicionamiento ante los grandes jugadores. A los tratados internacionales se les podría sacar mucho más provecho, no obstante ello están como letra muerta.
R. Reyes: Sin embargo es necesario adaptarse. Dupont opera en todas las regiones del mundo en un sinnúmero de países, y en cada ocasión, cuando tenemos que transferir mercancías de un país a otro, aprovechamos todo lo que, bajo el marco de la ley, esté disponible: tratados de libre comercio, acuerdos, así como las regulaciones vigentes. Con base en lo que existe en ese momento es como trabajamos para transportar las mercancías. Si caemos en la situación de estar a la expectativa de un mejor entorno para hacer negocio, podemos perder una vez más la oportunidad de ser competitivos. Creo que lo importante es estar en el mercado, saber qué está bajo nuestro control y aprovecharlo de la mejor manera.
J. Chávez: Estoy de acuerdo. Acabo de ver unos datos en donde se analiza el movimiento de las mercancías en cada región comercial del mundo. En Europa, por ejemplo, más del 60 por ciento de sus importaciones y exportaciones se hace entre los mismos europeos. Del mismo modo sucede en Asia, y Norteamérica no es la excepción. De tal modo que, pese a las oportunidades que queramos buscar en otras regiones, Canadá y Estados Unidos seguirán siendo nuestros principales clientes, como México lo seguirá siendo para ellos, por lo que hemos de seguir aprovechando lo que tenemos, esté bien o está mal, pues es lo que se tiene y con ello, al margen de los asuntos políticos, hemos de seguir haciendo negocios.
E. Guillaumin: Yo creo que debemos preguntarnos qué queremos como país. ¿Queremos ser comunidad, aliados o bloque? Es decir, cómo nos vemos los tres países, y con base en ello, hacer un plan. La comunidad europea, sin duda, planeó, supo cómo iniciar y sabe hacia dónde quiere continuar sus esfuerzos de integración. En Norteamérica no nos hemos definido cómo queremos terminar este proceso, si es como bloque o sólo como aliados. Primero definamos qué queremos y luego demos el primer paso. Siempre hemos trabajado a modo de reacción, pero nunca le hemos entrado de lleno a una planeación, si no hacemos una ruta crítica, así sea Obama, Calderón o cualquier otro presidente, nunca lograremos hacer nada.
A. De la Sancha: Sé que ProMéxico está siguiendo una estrategia de diversificación de los tratados de libre comercio, tratando de dedicar el 50 por ciento de los recursos a los intercambios comerciales con Estados Unidos y el resto dividido entre América Latina, Europa y otros países. Hoy más del 80 por ciento se destina a Estados Unidos. La falta de comunicación y planeación también nos pone en un contexto de incertidumbre.
A. Leal: ¿Qué pedirían a los diferentes sectores logísticos para desarrollar una mejor competitividad?
R. Reyes: Sin duda, conocer cuál es la necesidad de los clientes y tener claro cuáles serán la tendencias en el mercado, pues éstas son las que marcan la pauta. Tenemos que estar preparados para que en el momento que se presente físicamente la necesidad nosotros hayamos planeado ya toda la estrategia logística para satisfacerla. Al final de cuentas, en todas las empresas existe un área de ventas, una de mercadotecnia y otra de planeación, y es en ellas donde se empiezan a tomar las decisiones de lo que se va a hacer en el futuro, no es algo que pudiera estar fuera de nuestro control, es algo a lo que tenemos acceso. De hecho, uno de los objetivos del Comité de Logística de American Chamber es compartir este tipo de información entre empresas prestadoras de servicios, como los operadores logísticos, y las empresas usuarios, para conocer qué es lo que requiere el mercado en este momento. Con este tipo de comunicación podremos orientar nuestros recursos y estar mejor orientados para la siguiente etapa.
A. Leal: ¿Qué tienen en sus agendas sobre el tema de sustentabilidad para 2010?
R. Reyes: Empezamos esta sesión hablando de las ventajas del transporte multimodal. Ciertamente existe ya la relación de cuántos árboles se salvan por el simple cambio del transporte terrestre al multimodal, dado que el ferrocarril consume menos energía para transportar una tonelada que lo que consume el autotransporte. Con el simple hecho de cambiar una práctica como ésta ya estamos ayudando a la ecología del mundo. Nuevamente hablo de la palabra optimizar. Cada vez que en un almacén o en algún modo de transporte evitas un movimiento o flete falso estamos ahorrando energía y colaborando con la sustentabilidad. Cuando una empresa mueve una mercancía dos veces, como sucede de pronto cuando se bajan mercancías de Estados Unidos, por ejemplo, hacia un centro de distribución del centro del país, y después regresan parte de ella a una tienda en el norte, se gasta inútilmente combustible y se afecta la ecología. Sin duda, será necesario poner atención a la forma en la que estamos moviendo las mercancías y cómo contribuimos o afectamos al ambiente.
E. Guillaumin: Nosotros estamos haciendo una conversión de locomotoras a un sistema combinado que reduce hasta en un 75 por ciento las emisiones. Esto lo estamos haciendo con locomotoras de patio, pues donde más concentración de contaminación hay es en las ciudades. Esta acción nos hace sentirnos muy orgullosos, pues es una contribución directa a la sustentabilidad.
C. Godínez: En Schneider le estamos apostando mucho al intermodal, este año hicimos toda una conversión, pues antes manejábamos únicamente remolques de 53 pies, como los que vemos transitando en las carreteras, los cuales tienen ventajas y desventajas. La gran desventaja es que no podemos doble-estaquear una caja, por lo que los sacamos de circulación y ahora sólo manejamos contenedores, con los cuales automáticamente duplicamos la capacidad en un tren, haciendo doble estiba. Hacia el siguiente año seguiremos haciendo estrategias de este tipo.
J. Chávez: En Meridian estamos desarrollando espacios logísticos con base en las tendencias de sustentabilidad mundiales, de tal manera que nuestras bodegas sean amigables con el medio ambiente. Por un lado hemos abordado este tema respecto a los materiales de construcción, pero por otro lado con respecto a la energía eléctrica y el agua. Ciertamente, para enfriar o calentar una nave se consumen mucho estas dos energías, para ello estamos implementando procesos diversos para reciclar el agua, así como utilizar la energía solar en los techos. Otro tema importante es el cruce fronterizo, como sabemos los camiones tardan de tres a cinco horas para atravesar la frontera, tiempo que permanece prendido el motor del vehículo, también ahí veremos de qué manera trabajamos un cambio.
A. Leal: Agradeciendo su participación, concluimos esperando un 2010 todavía complicado, pero esperanzador ante los compromisos que la industria y sus instancias de representación, como American Chamber, están adquiriendo respecto a la competitividad, el crecimiento económico y la sustentabilidad de un entorno mexicano cada vez más nivelado con respecto al contexto global. Ante ello, no queda más que desearles un exitoso despunte y animarles a conservar y seguir compartiendo esa actitud de lucha por un México cada vez más consciente y ordenado. ¡Enhorabuena! |
|