Artículos
Núm. anteriores
Suscripciones
Calendario
Publicidad
Colaboraciones
DEVELOPMENT
 
Abril 2006

Si bien la macro está en su mejor momento, no así la política.
¿Qué factores de riesgo existen?

Apelando al decir del viejo adagio respecto a que cuando a Estados Unidos le da gripa a México le da pulmonía, Francisco Javier Gutiérrez, analista experto de la economía norteamericana, nos expone los factores que condicionan la estabilidad económica actual de nuestro país, así como los riesgos que se avecinan producto de las próximas elecciones del mes de junio.

Las buenas noticias son que la economía de EU empezó con el pie derecho este 2006. De manera que el producto y la inversión están creciendo, y por tanto, el empleo. El empleo genera consumo, el consumo producción y la producción inversión. De esta manera, el ciclo económico está completo desde hace 2 años aproximadamente y promete sostenerse.

Ante este panorama de robusto crecimiento en la actividad económica del vecino país del norte, conozcamos el análisis que Francisco Javier Gutiérrez compartiese con los inversionistas y desarrolladores asociados a la AMPIP en el contexto de su pasada Reunión Nacional de Desarrolladores Inmobiliarios del pasado mes de marzo. ¿Cómo se encuentra México en este momento? ¿Hacia dónde se perfila la estabilidad económica del país tras las elecciones del próximo mes de junio? Para contestar estas y otras preguntas, Gutiérrez evalúa las variables internacionales, así como el panorama interno de México.

Claro-obscuros en la balanza
Por Francisco Javier Gutiérrez

Variables internacionales
Después de haber tenido en Estados Unidos de Norteamérica un periodo con cierto riesgo de deflación donde las tasas de interés tuvieron que bajar hasta uno por ciento, hoy tenemos inflación en las mismas. La inflación está regresando a niveles más típicos entre el 3 y 4 por ciento. Las tasas de interés han subido 14 veces, 25 puntos base desde el uno por ciento hasta el 4.5. Seguramente veremos un par de aumentos más si la inflación se detiene en ese rango de entre el 3 y 4 por ciento. De manera que no hay evidentes presiones de inflación en EU, pero ciertamente, uno de los riesgos es que la inflación se salga de control por causa de las variables de energía o costos del petróleo, llevando a las tasas de interés hasta un 5 por ciento.

Si bien en EU subieron las tasas de corto plazo y se retiró el exceso de liquidez, en el resto del mundo no. Las tasas de interés se mantuvieron muy bajas hasta principios del segundo trimestre de este año, cuando empezaron a subir. Estas tasas de interés bajas en Europa, en Asia y en el resto del mundo se dirigieron hacia bonos del tesoro norteamericano, los cuales presentaron una gran demanda. Esto hizo que el dólar se fortaleciera, y muchos inversionistas prefirieran tener su flujo de capital en EU que en otros países. Ante tal situación, las tasas de interés en otros países han empezado a subir, Canadá, por ejemplo; el Banco Central Europeo también lleva dos alzas, y es probable que Japón también empiece a subir sus tasas, pues está empezando a vivir cierta inflación; es decir, la tendencia será a la alza.

Sin embargo, mientras el resto de los bancos centrales del mundo sigan subiendo sus tasas, el dólar puede volverse a debilitar. Los flujos de capital que se fueron a Estados Unidos probablemente regresen a sus países de origen, o simplemente salgan de ahí para mudarse a otros países más rentables. No obstante ello, las noticias en términos generales son buenas, pues estamos viendo un regreso a niveles normales sin que ello represente una crisis internacional.

Pero donde sí tenemos un problema es en el déficit comercial y fiscal de Estados Unidos. Tras haber pasado de un supehábit en el año 2000 a un déficit en el 2004 -el más grande de la historia-, de 2004 a 2005 se hicieron esfuerzos importantes para bajar el déficit de 400 mil a 300 mil millones de dólares.

En cuanto al déficit fiscal, 2006 no empezó nada bien. Ciertamente Estados Unidos tendrá que dejar de gastar en exceso para que esto se corrija, de lo contrario empezarán a tener serios problemas. Pero en cuanto al déficit comercial no se tiene ninguna señal de corrección. EU está importando todo lo que puede, de todos los países del mundo –principalmente de China. El déficit comercial de EU llegó casi a los 800 mil millones de dólares en 2005, más de lo que representa la economía de México. Claro, parte de ese crecimiento tiene que ver con los precios del petróleo, lo cual empuja el déficit hacia arriba. No se sabe a ciencia cierta cuánto podrá aguantar la economía de EU con estos niveles de déficit, porque mientras se sigan comprando sus bonos, se sigue financiando el mismo. Resulta muy difícil saber cuándo será el momento en que el gobierno de EU deje de tener credibilidad como para que se dejen de comprar sus bonos, pero lo que sí sabemos es que no es sostenible y que seguramente a partir del 2007 empezaremos a tener mucho ruido producto de este problema; un problema de suficiente tamaño como para generar una crisis internacional. Importante será observar muy de cerca los movimientos que al respecto haga el gobierno norteamericano.

Sin duda, otro tema de carácter exterior muy importante para México es el del precio del petróleo. Pese a los precios elevados, estos se mantendrán así durante 2006 dado el crecimiento de Asia y Europa. Si Japón se agrega al crecimiento global, entonces la demanda por “commodity” puede seguir elevada y los precios mantenerse a la alza, representando un riesgo para EU. Riesgo que México no vería en tanto los altos precios no impacten los costos de las empresas norteamericanas.

Panorama interno-nacional
No obstante la economía norteamericana sustenta el crecimiento de la mexicana, en México nos topamos con indicadores de alto riesgo. El primer problema con el que nos topamos son los indicadores del empleo en México, los cuales son ciertamente malos. Pese a que las tasas de empleo están creciendo, este crecimiento es lento e insuficiente.

Sin embargo, al estar creciendo el empleo –aunque sea muy poco- y los salarios reales también, el consumo en México se incrementa, y por tanto la producción. La economía de México creció en promedio 3.5 por ciento entre el 2004 y 2005, y en 2006 es probable que terminemos con ese mismo ritmo de crecimiento. De tal manera que en México como en Estados Unidos el ciclo está completo y es muy saludable. Financieramente hablando, éste es el ciclo de crecimiento más sólido del que tenemos memoria. Tenemos reservas internacionales en 70 mil millones de dólares que equivalen a la deuda externa neta, lo cual es un indicador de solvencia financiera. La deuda externa ha disminuido en proporción al PIB en forma muy importante. La deuda interna ha aumentado, pero el plazo de vencimiento de la misma ha pasado de 300 días a más de 1200, entonces el gobierno tiene mucha más holgura para el cumplimiento. Los vencimientos de deuda externa para los próximos años están ya financiados, ya se tienen los dólares para pagar. Hay una serie de indicadores que ratifican que este ciclo económico no tan sólo es el más saludable, sino que también es el más sólido de los últimos 35 años. Además, hay otra variable que ya se está agregando al ciclo, y es un aumento en el otorgamiento de crédito bancario que a partir del 2004 se incrementó significativamente; no tan sólo para el rubro de la vivienda, sino también para el sector empresarial y de consumo.

La inflación está bajando en forma sostenible y puede permanecer en el rango del 3.5 al 4.5 en los próximos años. Si vemos la inflación total se cerró 2005 en 3.3, y a lo largo de este año la veremos entre el 4.2 y 3.5. Esto está permitiendo una baja en las tasas de interés, probablemente el Banco de México permita una baja más todavía. Esto ayudó mucho en materia de inversión extranjera que sumó 2 mil millones de dólares en el 2004 y, ahora, a principios de 2006, 10 mil millones. No es demasiado, pero es una cantidad considerable y representa un potencial de salida. De tal manera que la expectativa de devaluación es muy pobre.

Las remesas constituyen otra variable que ha crecido muchísimo, 20 mil millones de dólares en el 2005. Hay una oferta interesante de divisas al país que también está sosteniendo fuertemente al tipo de cambio.

Pero, pese a que todo va muy bien en cuanto a la economía macro en México, seguimos perdiendo posición frente a países como China y otros países asiáticos en la competencia internacional.

En resumen, la inflación va a repuntar un poco a lo largo del 2006, pero acabaremos el año otra vez abajo del 4 por ciento; las tasas de interés permanecerán bajas de aquí a las elecciones; si éstas se realizan en un entorno de orden y respeto, probablemente bajen las tasas un poco más después de las mismas; el tipo de cambio se irá hacia los 11.30 hacia finales del año; y, en cuanto al crecimiento, éste se verá muy plano, alrededor del 3.5 por ciento para no descarrilar a la economía.

¿Qué factores de riesgo vemos?
En lo externo, que la economía de Estados Unidos pueda desacelerarse con inflación, o que el precio del petróleo baje. Pero ninguno para este año, aunque factible para 2007. Y en lo político, que si ganara Andrés Manuel López Obrador en las próximas elecciones, se corre el riesgo de una discontinuidad en la política; es decir, que la política fiscal se vuelva muy laxa, que la política cambiaria tenga intervención, que la política monetaria tenga problemas con el gobernador del Banco de México, que en la política comercial se intente renegociar el tratado de libre comercio, y que los mercados se resientan por todo ello.

 

 
 
 
© 2006 Inbound Logistics