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DEVELOPMENT
 
Septiembre 2005
¿Qué significa representar a los desarrolladores de parques industriales más grandes de México?
Por Claudia Ávila Connelly

Como cualquier otro organismo empresarial, la Asociación Mexicana de Parques Industriales busca representar al sector inmobiliario industrial de México para defender sus derechos, buscar oportunidades de negocios y lograr sinergias que coadyuven a elevar la competitividad de sus socios. Esto significa una enorme responsabilidad porque incorporamos a gente exitosa, de gran peso en la economía nacional; pero sobre todo, gente comprometida que le ha apostado al país.

En México está muy de moda entre los empresarios la queja sobre la fortaleza de China y la crítica a lo que el gobierno mexicano no ha hecho o ha dejado de hacer. En otras palabras, existe una frustración generalizada por lo que no hemos logrado como nación. Ante esta realidad, la pregunta es si estamos haciendo lo suficiente como ciudadanos y como empresarios para evolucionar. Desde luego que no podemos esperar a que las reformas estructurales que el país necesita sean aprobadas para ganar la tan deseada competitividad.

Pensar y actuar de manera reactiva, en función de lo que el gobierno federal decida, reduce la capacidad de acción y respuesta de las empresas. Actuar pro-activamente con base en una posición conjunta resultará en un liderazgo sólido para que las cosas realmente sucedan.

Un organismo empresarial debe verse como un cuerpo colegiado profesional que tiene como misión principal articular una visión común del gremio que representa para detonar a su vez propuestas concretas y exponerlas a quien deba escucharlas. En este caso, el receptor de estas propuestas no tiene que ser sólo el gobierno en sus tres ámbitos, sino también el propio sector empresarial y la ciudadanía en general.

Los organismos empresariales, por tanto, pueden lograr un diálogo más eficaz para construir puentes, haciendo coincidir las convergencias y minimizando al mismo tiempo las divergencias, principalmente entre los partidos políticos.

En este contexto, la globalización es un factor determinante a considerar en la definición de las políticas que deberán llevarnos como país hacia el camino de la competitividad. Este fenómeno implica no sólo una feroz competencia por los mercados, sino también una gran oportunidad para atender necesidades específicas. Es mejor verlo desde esta perspectiva. Recordemos que el mercado mundial se conforma hoy en día por una vasta red de proveedores, productores, distribuidores, consumidores y gobiernos, ubicados en distintos puntos del planeta. El nombre del juego ya no es sólo costo; ahora el valor es lo determinante, es decir, una visión integral que incluye el costo, el servicio, la entrega a tiempo, la satisfacción del cliente y la flexibilidad de adaptación ante las nuevas tendencias.

Esta nueva división internacional del trabajo ha implicado una especialización de producción y servicio por países, de acuerdo con las características y ventajas comparativas que cada uno ofrece. En este sentido, la especialización se ha convertido en un factor determinante, siendo la organización administrativa, la innovación tecnológica y el mejoramiento constante de los sistemas de comunicación y distribución, elementos indispensables para lograr el nivel de competitividad requerido por el mercado mundial.

En uno de tantos análisis que ha hecho Michael Porter sobre la competitividad empresarial en México, él afirma que la estructura industrial del país se ha caracterizado por una gran dispersión de la inversión empresarial en muchos y diversos sectores, reflejando la falta de posicionamiento en los sectores que poseen ventajas competitivas efectivas. El estudio señala también que la estrategia común de las empresas mexicanas se concentra en los costos de producción, olvidando la importancia del servicio y la eficiencia estratégica, y que existe además una elevada dependencia de proveedores extranjeros de insumos intermedios, maquinaria y tecnologías avanzadas, hecho que ha impedido el fortalecimiento de las cadenas productivas locales.

México tiene una gran oportunidad para posicionarse como país proveedor de insumos y servicios, principalmente logísticos, para la zona de Norteamérica. Debemos capitalizar al máximo nuestra ubicación geográfica con Estados Unidos, lo cual hace más accesible y ágil el tema del transporte; la existencia de una joven población que ofrece un potencial enorme si se le capacita correctamente; la disponibilidad de recursos energéticos que nos hacen menos vulnerables a la escasez de los mismos; la extensa gama de tratados comerciales con más de 40 países y la estabilidad macroeconómica combinada con el bajo riesgo-país, lo cual brinda al inversionista certeza de largo plazo.

La realidad es que ni el gobierno ni los empresarios hemos capitalizado estas ventajas para poder competir desde nuestra propia especialidad, con países como China, India o Irlanda, países que han sabido planear a largo plazo sacando ventaja de sus propias habilidades para fortalecer sus economías.

Considerando lo anterior, los parques industriales deben verse como un elemento indispensable en el ámbito de la competitividad, ya que en éstos se pueden conjugar las variables no sólo de ubicación, sino también de integración de cadenas productivas, logística y distribución en un mismo lugar, para determinar la validez y el éxito de cualquier proyecto de inversión.

En México hemos subestimado este sector. Por eso ahora en la Ampip queremos reposicionar a los parques industriales, promoverlos como elemento determinante en la competitividad de las empresas, así como una estrategia que puede y debe convertirse en una política pública que facilite la atracción de nuevas inversiones hacia el país. Por qué no compartir esas experiencias y contribuir, en la misma manera, a desarrollar nuevos negocios. ¿Por qué no?

Flash

Pensar y actuar de manera reactiva, en función de lo que el gobierno federal decida, reduce la capacidad de acción y respuesta de las empresas. El cambio   requiere un liderazgo sólido, producto de una acción proactiva.

 

 

 
 
 
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