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Noviembre 2005
LA INDUSTRIA AEROESPACIAL MEXICANA DESPEGA
Por Nora Galván y Roberto Charvel
Bombardier Aerospace, declaró que invertiría 200 millones de dólares en Querétaro en los próximos siete años, con el fin de comenzar a fabricar componentes de aeronaves.
En octubre pasado la manufacturera de aeronaves canadiense Bombardier Aerospace, una unidad de Bombardier Inc., declaró que invertiría 200 millones de dólares en Querétaro en los próximos siete años, con el fin de comenzar a fabricar componentes de aeronaves. La operación, que iniciará fabricando arneses de cable y después se desplazará a la producción de mayores componentes estructurales, tiene el potencial de realizar el ensamblaje final de aeronaves.
La decisión de Bombardier de establecerse en México parece haberse convertido en una respuesta a la creciente competencia de la firma aeroespacial brasileña Embraer. Bombardier y Embraer compiten frente a frente en el mercado de las aeronaves comerciales más pequeñas y el entorno de bajo costo laboral de la base de operaciones de Embraer le ha ayudado hasta hace poco (con la decisión de Bombardier de establecerse en México) a su contraparte canadiense.
Existe cierta afinidad entre la fabricación de autos y la industria aeroespacial. Los factores que atrajeron a los fabricantes de autos y sus proveedores a México --el bajo costo laboral, los incentivos a los fabricantes, la amplia red de acuerdos de libre comercio de México con países y bloques de comercio que incluyen a Estados Unidos, Canadá, Japón y la Unión Europea-- y la proximidad de México con Estados Unidos también impulsan a las compañías aeroespaciales.
Existe optimismo de que la industria aeroespacial mexicana pueda ser capaz de emular el éxito de la industria automotriz de México. De acuerdo con ello, la llegada de Bombardier es un primer paso importante, equiparable a cuando General Motors y Volkswagen instalaron primero sus operaciones de fabricación en México. En 2004, la industria automotriz era responsable del 15 por ciento de las exportaciones totales del país, con exportaciones dobles entre 1994 y 2004. Si la industria aeroespacial mexicana sigue un patrón de crecimiento similar, la posición de México como centro de fabricación de América del Norte sólo se verá fortalecida.
De hecho, la industria automotriz debe cierta contribución al desarrollo de la industria aeroespacial, al crear una fuerza laboral que está calificada en el ensamblaje de equipo de transportación y fabricación de componentes. Además, ciertos proveedores Tier 1 (véase tabla 1: Proveedores aeroespaciales), incluidos Honeywell y Delphi, son proveedores tanto de la industria automotriz como de la industria aeroespacial. La llegada de Bombardier debe traer proveedores aeroespaciales adicionales a México y podría preparar el camino a otros ensambladores de aeronaves (véase tabla 2: Principales ensambladores de aeronaves) para iniciar operaciones en el país. De esta manera, la Secretaría de Economía calcula que México será sede de la línea de producción de aviones pequeños durante los próximos ocho años.
Sin embargo, en el futuro inmediato los fabricantes aeroespaciales en México se centrarán en dar apoyo a los ensambladores de aeronaves produciendo maquinaria de alta precisión, fabricando materiales compuestos, incluidos compuestos de carbono, Kevlar y otros plásticos especiales, así como sistemas hidráulicos y eléctricos.
Estados Unidos, que es el principal mercado de exportación de México, importó aproximadamente 25 mil millones de dólares en partes aeroespaciales en 2004, cuyos componentes aeroespaciales fabricados en México responden sólo a 0.4 por ciento (o 160 millones de dólares). Por consiguiente, la participación mexicana en el mercado estadounidense de componentes aeroespaciales tiene un campo de crecimiento significativo.
La ubicación de México con respecto a Estados Unidos tiene un significado particular en el plano logístico. Las aeronaves y los componentes de aeronaves, dado su gran tamaño, no son particularmente fáciles (o económicos) de transportar. El crecimiento impulsado por fabricantes de aeronaves para realizar operaciones más competitivas podría implicar más negocios en países que ofrecen tanto costos de producción reducidos como proximidad a mercados más grandes (léase: costos de transportación reducidos) De acuerdo con la Secretaría de Economía, de los 63 proveedores aeroespaciales que operan en México, la mayoría (27 o 43 por ciento del total del país) está concentrado en el estado de Baja California (véase el Mapa de ubicación de la industria aeroespacial) La proximidad de Baja California con Estados Unidos y, más importante, con el estado de California, la cual tradicionalmente ha sido responsable de gran parte de las operaciones de fabricación aeroespacial de Estados Unidos, han sido un factor determinante en el desarrollo de la industria aeroespacial local.
A pesar de la ventaja geográfica de México, las estrictas regulaciones estadounidenses relacionadas con la industria aeroespacial requieren que todos los componentes fabricados en México sean enviados a Estados Unidos mediante certificación por las Autoridades Federales de Aviación antes de que puedan usarlos en el ensamblaje de aeronaves. México espera cambiar esto al unirse a los 14 países alrededor del mundo que tienen Acuerdos Bilaterales de Seguridad de la Aviación (BASA, por sus siglas en inglés), que permiten que las autoridades locales inspeccionen y certifiquen aeronaves y componentes en vez de hacer componentes de aeronaves (y a la larga aviones completos) para Estados Unidos a fin de que sean certificados por las autoridades de la Administración Federal de Aviación, tal acuerdo reduciría los costos en logística y los tiempos empleados.
Un BASA también permitiría cooperación en mantenimiento, operaciones de vuelo y certificación ambiental. Esto podría impulsar más a la industria aeroespacial mexicana en forma de incremento en mantenimiento y operaciones de reparación, así como otras subcontrataciones de actividades aeroespaciales.
El creciente interés de la industria de transporte aéreo de Estados Unidos en aviones regionales para vuelos nacionales tiene que vincular a un mercado en crecimiento de productos como los que fabrica Bombardier. No obstante, el ensamblaje de aviones más pequeños puede no sólo ser el premio en reserva de la industria aeroespacial mexicana: los fabricantes de grandes aviones comerciales y aeronaves militares también podrían ser tentados a establecer sus operaciones en el país. Por ejemplo, mientras la competencia entre el gigante aeroespacial estadounidense Boeing y su contraparte europea Airbus se intensifica, la fabricación en México podría significar para Boeing una ventaja competitiva, proporcionándole un estimulo similar al que la fabricación en México hizo por la industria automotriz estadounidense cuando los fabricantes japoneses comenzaron a incrementar su participación en el mercado.
Además de la ubicación de México y las ventajas de la negociación del BASA, existe otro factor que podría motivar a la industria. En las décadas de 1930 y 1940 se atestiguó la creación del Colegio de Pilotos Aviadores y la Licenciatura en Ingeniería Aeroespacial. Para compañías como Bombardier que buscan una sede en México, encontrarán una agrupación de personal para uso común calificada que está lista para darles un "buen recibimiento".
El éxito de las aerolíneas de bajo costo en Estados Unidos y Europa, las cuales han sido un rayo de luz en el otrora periodo lúgubre para la mayoría de las aerolíneas globales, ahora se esparce al resto del mundo. La urgencia de las aerolíneas de bajo costo nacionales en países de América Latina, sobre todo en México donde al menos cinco nuevas empresas transportistas están en proceso de iniciar operaciones, tendría que contribuir al crecimiento del número de pasajeros aéreos (y la demanda de aeronaves) mientras los viajes aéreos se vuelven más accesibles para individuos de bajos recursos.
Actualmente una serie de factores diversos reconfigura a la industria aérea y, por defecto, la industria aeroespacial podría ofrecer numerosas oportunidades para los fabricantes aeroespaciales mexicanos en los próximos años. Lo primordial de esto es el impulso de la reducción de costos. El impulso de los fabricantes de aviones en reducir costos podría significar más negocios para México, el cual ofrece costos de producción más bajos y costos en logística reducidos en virtud de la proximidad del país con los mercados Norteamericano y, en menor grado, Sudamericano.
Referencias:
http://www.faa.gov/aircraft/air_cert/international/bilateral_agreements/
www.inegi.gob.mx
"http://www.census.gov" __www.census.gov
Bombardier To Establish Aerospace Mfg Plant In Mexico, Tara Zachariah, Dow Jones Newswires Mexico Courts Aerospace Indus For Parts, Plane Assembly, Amy Guthrie, Dow Jones Newswires
www.colegiodepilotos.org.mx,
www.ipn.mx
Roberto Morales, El Economista, martes 25 de octubre de 2005.
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